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Redacción. Madrid

La Unidad de Diálisis del Hospital del Henares ha realizado 8.949 sesiones en tres años de actividad, desde su puesta en marcha en 2008, de las cuales, 4.249 se han realizado en el último año; período en el cual se ha producido un importante incremento de la actividad.

Durante este período, se ha ampliado el servicio a por la tarde para poder dar más cobertura a la población y se ha incorporado a la cartera de servicios la diálisis peritoneal, ha informado el hospital.

Sin embargo, lo más llamativo de este servicio es que cada año ha aumentado alrededor un cincuenta por ciento el número de sesiones con respecto al año anterior, pasando de haber realizado 1.532 sesiones el primer año (2008), a 2.168 el segundo año (2009) y a 4.249 el tercer año (2010). La previsión para este año es que nos aproximemos a las 7.000 sesiones ya que se espera un crecimiento del 53 por ciento.

La sala de hemodiálisis del Hospital del Henares cuenta con un equipo de profesionales altamente cualificados; un jefe de servicio y tres adjuntos, nueve enfermeras más una supervisora de área y cuatro auxiliares de enfermería. Está formada por 16 puestos monitorizados para enfermos crónicos, más dos puestos para enfermos agudos y un puesto para aislados.

Además, tiene una dotación tecnológica especial para el tratamiento de agua, que purifica el agua usada durante los tratamientos de diálisis. Este moderno sistema garantiza un control exhaustivo en la calidad del agua consumida en los tratamientos, y que se produce casi simultáneamente.

Frente a las plantas tradicionales, dispone de un sistema de desinfección por calor del anillo que evita el uso de productos químicos. Todo ello revierte en la calidad del tratamiento a los pacientes, especialmente para aquellos que tengan un tratamiento de larga duración.

Diálisis peritoneal

En noviembre de 2010 el Hospital del Henares incorporó la diálisis peritoneal a su cartera de servicios. La diálisis peritoneal utiliza una membrana natural, el peritoneo, como filtro. Esta membrana es redonda y está situada en el abdomen. El fluido de diálisis se introduce en ella, a través de un tubo flexible o catéter que ha sido previamente colocado por el cirujano en una cirugía menor.

Este catéter queda oculto por la ropa y es permanente. Por el tubo se introduce el líquido que llena la cavidad peritoneal produciendo la diálisis. Es un filtro natural el que realiza la diálisis. Tres ó cuatro veces al día el paciente debe sentarse unos treinta minutos para poder realizar el intercambio de fluidos. El resto del tiempo puede hacer su vida normal porque siempre hay líquido de diálisis en el peritoneo por lo tanto se está produciendo una diálisis continua y sin interrupciones.

El aprendizaje de esta técnica dura una o dos semanas. Se realiza en el hospital o en el propio domicilio por las propias enfermeras del hospital. Todo lo que el paciente necesita tener en su casa es donado por casas comerciales y por el propio hospital.