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Redacción. Madrid

Sólo 107 de los más de 500 compromisarios del Colegio de Médicos de Madrid (Icomem) han votado las cuentas de la institución en 2010, aprobadas por 97 votos, si bien, durante el acto se han planteado dudas sobre la financiación de la Fundación, asunto que el vicepresidente del Colegio, Miguel García Alarilla, se ha comprometido a despejar en julio.

Guillermo Sierra, ex presidente de la OMC y candidato en 2008 a la presidencia del Colegio, ha planteado en la Asamblea de Compromisarios preguntas respecto a partidas que consideraba confusas y se le ha reconocido desde la asesoría económica del Icomem que hay asuntos que se van a subsanar.

“Seguimos pensando que se podrían clarificar mejor las partidas. El asesor económico del Colegio nos ha dado la razón y ha afirmado que sería conveniente poner las partidas muy bien diferenciadas. No entendemos que los gastos extraordinarios de la Permanente figuren dentro de una partida correspondiente a las Vocalías (en un fondo de reserva). Han dicho que se va a corregir”, señala Sierra.

Según comenta el jefe de Servicio de Traumatología del Hospital de La Zarzuela, “también han reconocido que aquello que solicité en su día, conocer los gastos de cada persona de la Comisión Permanente, hoy en día, por la Ley Ómnibus, es obligado ponerlo en los presupuestos. Lo que va a gastar y percibir cada miembro de esta comisión, y lo que han percibido cuando se haga el balance. La Ley ha terminado dándonos la razón. En su día, cuando lo pedimos, parecía que hubiéramos hecho una solicitud para cargarnos la institución y todo lo que hemos pedido es en aras de la transparencia”.

Además, Sierra considera que falta mucho por clarificar: “Este es el Colegio de Uniteco en Madrid”. Asegura que no tienen conocimiento de los contratos que tiene la institución colegial con la correduría de seguros. “El colegiado de Madrid tiene derecho a conocer los contratos de su colegio, al cual paga todos los meses. Y es lo que pedimos. No hay claridad. No se sabe cuándo vencen estos contratos o si se van a renovar. Y si es que se va a hacer, si se firmarán antes de las elecciones dejando al Colegio hipotecado, etc.”, añade.

Datos de la Fundación

“Si el Colegio paga 360.000 euros a la Fundación, los compromisarios del Colegio tenemos derecho a conocer los gastos y los ingresos. Primero, el director de la Fundación, Jesús Lago, nos quería remitir al registro, pero le hemos dicho que no, que ellos son el gobierno y nosotros el parlamento al que tienen que rendir cuentas. Los compromisarios somos los representantes de los médicos y tenemos derecho a tener estos datos”. Así de firme se muestra Sierra al defender la necesidad de los compromisarios a conocer las cuentas de la Fundación.

Ante las peticiones de varios compromisarios, el propio vicepresidente se ha comprometido a enviar por escrito estos datos y presentarlos en julio. Y es que, según afirma Antonio Rivas, “las cuentas de la Fundación no están claras. En la memoria que nos han entregado de 2010 hay más de 200 cursos presenciales. De estos un 60 por ciento son gratuitos, pero no sabemos si al laboratorio se le deja el aula del colegio o se le cobra. Además, el otro 40 por ciento son de matrícula. Si se multiplican el número de alumnos por el coste de las matrículas se llegan a cifras cercanas a los dos millones de euros. Y tampoco sabemos a dónde van. El Colegio no recibe nada, eso sí, pone más 360.000 euros al año”.