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Redacción. Madrid

El sindicato Amyts-Femyts ha hecho pública una carta abierta que envía al consejero de Sanidad Javier Fernández-Lasquetty en la que se pide a la Consejería más implicación y recursos en seguridad de los trabajadores sanitarios, tras la brutal agresión en un centro de salud en Fuenlabrada.

Desde esta organización se cree que “partiendo de la base de que el único culpable (de la agresión) ha sido sin lugar a dudas el propio agresor, sí hay muchas responsabilidades que hay que analizar y depurar, y muchas medidas que adoptar para hacer que estos lamentables hechos no se repitan”.

Así, quieren dejar constancia de que “este hecho concreto sí podía haberse evitado simplemente con una mampara de seguridad que aislase a la unidad administrativa. Da la triste casualidad de que este centro disponía de ella y por orden discrecional de un directivo, se retiró (en este y otros centros) alegando que disminuía la accesibilidad de los ciudadanos al centro y daba mala imagen a los usuarios”.

También afirman que “un altísimo porcentaje de los centros y organismos oficiales donde se encuentran los altos cargos disponen tanto de controles de acceso como de seguridad presencial, mientras que en los centros de salud, que son los responsables de atender día a día a los pacientes agresores, psiquiátricos o no, las medidas de seguridad brillan por su ausencia”.

Además, critican que “los mensajes de la Consejería de Sanidad al usuario, sobre todo tras la implantación de la Libre Elección, insinúan de forma velada que los pacientes son los dueños del Sistema Sanitario menoscabando la capacidad de los profesionales de los centros sanitarios de tomar las decisiones adecuadas y oportunas en su trabajo”.

Tras estas y otras consideraciones, Amyts-Femyts “exigen” a la Consejería de Sanidad “La aplicación inmediata de las medidas de seguridad contempladas en el Real Decreto 216/1999, de 5 de febrero, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud en el trabajo en el ámbito de las empresas de trabajo temporal, y todas sus actualizaciones siguientes, incluida la ORDEN 212/2004, de 4 de marzo, del Consejero de Sanidad y Consumo, por la que se establecen las directrices y líneas generales para la elaboración de planes de prevención y atención frente a potenciales situaciones conflictivas con los ciudadanos en los centros e instituciones sanitarias públicas y se crea la comisión central de seguimiento”.

También ven indispensable “la contratación inmediata de personal de apoyo para los recursos asistenciales más desprotegidos, y la contratación inmediata de personal de seguridad para todos los centros en los que se hayan producidos agresiones o que por sus especiales características sean de mayor riesgo para la aparición de estos problemas”, o la “inmediata puesta en marcha de medidas de racionalización del uso de los dispositivos sanitarios para los Agresores, que entendemos decaen de forma inmediata de sus derechos a una atención por las mismas vías que el resto de los ciudadanos”.