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Redacción. Valencia

Investigadores de la Unidad de Hospitalización a Domicilio del Hospital Universitario y Politécnico La Fe han llevado a cabo una Revisión Cochrane sobre ensayos clínicos que incluían certolizumab pegol como fármaco para tratar la artritis reumatoide (AR) en enfermos con mala respuesta a su tratamiento habitual.

Las conclusiones del análisis han revelado una importante mejora de los resultados clínicos con el uso de este fármaco. Los resultados indican una mejoría del 50 por ciento de sus síntomas en 29 de cada 100 pacientes tras seis meses tomando certolizumab pegol en dosis de 200 mg, en relación a si tomaron placebo.

También se ha observado remisión (ausencia de síntomas clínicos de inflamación) en 11 de cada 100 pacientes tratados con certolizumab pegol, en relación a no tomarlo.

La revisión abarca cinco ensayos clínicos con la inclusión de 2.394 personas para la medición de eficacia y 2.094 para la medición de seguridad. Los ensayos tuvieron una duración de entre 12 y 52 semanas, con un rango de dosis de certolizumab pegol de entre 50 y 400 mg. También se revisaron más de 40 efectos adversos, lo que reveló que las dosis de 200 mg eran igual de efectivas que las de 400 mg con menos efectos adversos, por lo que se aconsejan dosis de 200 mg para el tratamiento habitual. “Las conclusiones de esta revisión sistemática serán incluidas en la nueva guía clínica de manejo de la artritis reumatoidea que aparecerá a finales de año y que realiza la Sociedad Americana de Reumatología”, explica Vicente Ruiz, investigador principal de este estudio.

El certolizumab pegol es un anti-TNF (inhibidor de factores de necrosis tumoral, sustancias implicadas en el proceso inflamatorio celular de la AR) que pertenece al grupo de fármacos enclavados dentro de las denominadas terapias biológicas, cuyo funcionamiento actúa de forma específica en una diana terapéutica del proceso inflamatorio de la enfermedad. “Hasta ahora en España se usaban fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad, cuyo mecanismo de acción está mal definido o no actúa contra la diana terapéutica específica, y fármacos biológicos como el certolizumab”, explica Ruiz.