La dermatóloga Susana Puig ocupa desde este pasado mes de octubre la dirección de investigación del Clínic Barcelona Comprehensive Cancer Center (4CB). Desde ese cargo identifica como principal desafío de la investigación Oncológica en Cataluña para los próximos cinco años “ser capaces de generar un ecosistema de más confianza entre las diferentes instituciones”. La razón es económica: “La investigación clínica y académica actualmente tiene que competir con la investigación de la industria, y esto requiere altos niveles de ejecución y un coste elevado”. Por ello, defiende favorecer la colaboración entre centros para poder asumir ese esfuerzo, “una actividad en la que trabajar conjuntamente”, explica a Redacción Médica.
Entre las prioridades del centro está también ampliar su unidad de estudios clínicos. Hoy trabaja fundamentalmente con Oncología, pero el plan es abrirla a más Servicios. La facultativa remarca que quieren extenderse “más allá de los estudios clínicos que se hacen directamente con Oncología Médica o Hematología y que puedan abordar todos los estudios clínicos relacionados con cáncer en todo el hospital”. Además de “dotar de una mejor infraestructura esta unidad de estudios clínicos para poder incrementar el número de pacientes” que participan en ensayos y, al mismo tiempo, ser “mucho más eficientes en todos los procesos”.
Mantener el nivel de excelencia
Como primera meta, la directora se propone consolidar lo logrado hasta ahora. “Obtuvimos el año pasado la acreditación como Comprehensive Cancer Center, con una mención específica a la investigación. Por lo tanto, el primer objetivo sería mantener el nivel de excelencia en la investigación”, señala.
Para lograrlo, plantea un plan estratégico conjunto entre el Hospital Clínic y el instituto de investigación, centrado en la Oncología y que vaya “más allá de lo que se lleva directamente a cabo con los servicios clínicos”. La directora subraya que el cáncer ya no es cosa solo de Oncología médica y Hematología, sino que “traspasa a muchísimas otras especialidades”, desde el diagnóstico hasta las terapias avanzadas, pasando por las ómicas, la radiómica y los nuevos algoritmos para predecir mejor el diagnóstico y la respuesta a los tratamientos. El objetivo, resume, es “una investigación muy traslacional, y que se pueda aplicar a los pacientes que hoy en día están tratados en nuestras instituciones”.
El reto: continuar el crecimiento
La directora afirma que el 4CB necesita “seguir trabajando como estamos haciendo” para consolidarse como centro de referencia europeo. “Vamos por un muy buen camino. El crecimiento de la institución ha sido muy importante, y ahora el gran reto es ser capaces de seguir manteniendo este crecimiento, con las infraestructuras que necesitamos, tanto desde espacios como también de recursos”, afirma. Según explica, el centro es capaz de captar fondos, pero ahora debe asegurar que “los recursos lleguen a los investigadores” y que haya espacio para atender a los pacientes e implementar la investigación. “Aquí viene un ejercicio de gestión”, resume.
Talento joven, organoides y big data
Entre las estrategias para tender puentes entre la investigación básica y la clínica, Puig cita la incorporación de “talento joven a nivel de investigación más médica-traslacional”, con fichajes en bioinformática y en la creación de nuevos modelos de enfermedad. Algunos grupos trabajan además con modelos 3D de tumores, con los que buscan “minimizar la investigación en animales” y acercarse más a lo que ocurre en humanos.
A ello se suma el análisis de datos. El hospital cuenta con un equipo de transformación digital que trabaja con datos anonimizados para mejorar la investigación mediante Big Data y algoritmos. Puig anuncia también la intención de “crear una plataforma que soporte la investigación en terapias avanzadas” y de impulsar programas transversales tanto en tumores sólidos como en enfermedades hematológicas.
Un campus común con el Idibaps y la UB
La directora defiende que la relación del hospital con el Idibaps y la Universitat de Barcelona (UB) viene de lejos. “El hospital nació junto con cuando la universidad se trasladó a donde estamos ahora, y el Idibaps fue creado por el mismo hospital”, recuerda. Admite, sin embargo, que “cuando las instituciones van evolucionando no siempre van absolutamente alineadas”.
Desde hace dos años, y gracias al objetivo común del nuevo Campus Clínico, las tres instituciones alinean su investigación con programas transversales que integran desde la investigación clínica del hospital hasta la más básica de la Facultad de Medicina, lo que, según Puig, aporta “esta visión más global de la investigación en el hospital”.
Con este horizonte, Puig confía en que el 4CB mantenga su crecimiento y siga siendo un referente europeo, siempre que las instituciones logren trabajar juntas y los recursos lleguen a quienes investigan.
