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Los sindicatos reclaman más seguridad y protección tras el asesinato a tiros de un hombre ingresado en el Hospital Universitari Joan XXIII de Tarragona. Satse Catalunya ha solicitado "medidas efectivas para garantizar la seguridad de pacientes y profesionales", mientras que CSIF ha exigido "protección policial permanente en los hospitales catalanes".

La muerte violenta de este paciente, a pesar de que ningún profesional sanitario ha sido herido, ha generado indignación entre los profesionales del centro. Marina Roig, delegada de Catac-CTS de la junta de personal del hospital, ha reconocido a Redacción Médica que en esta situación concreta es "difícil actuar" debido a que se ha producido "la entrada de una persona que ha ido a matar a otra".

En línea con la consellera de Salut, Olga Pané, Roig ha coincidido que los centros sanitarios "deben garantizar la accesibilidad" y que el hospital "no es un juzgado o una prisión", que cuentan con arcos de control para detectar armas. "Solo hay un acceso oficial de entrada y salida por las noches, que es Urgencias", ha afirmado, aunque a su vez ha reconocido que "quien quiere entrar, puede hacerlo, no es imposible".

Retirada de la custodia policial

La víctima ingresó en el hospital tarraconense el pasado 16 de octubre después de ser herido por un tiroteo en Salou y ha permanecido en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y con custodia policial hasta hace unos pocos días, cuando subió a la quinta planta del centro, ya acompañado de familiares.

La delegada de Catac-CTS de la junta de personal ha declarado que le sorprendió la retirada de la protección que tenía en la UCI. "No sé si ha habido una negligencia del juzgado o Mossos d'Esquadra, pero los profesionales sanitarios y otros pacientes han sufrido un riesgo", ha reflexionado.

Roig confía en que la investigación policial del caso, actualmente bajo secreto de actuaciones, aclare estos interrogantes y que el hospital exija las responsabilidades que corresponda a las autoridades. "Es una situación de miedo y estrés porque no sabes la envergadura del suceso. El hospital ahora debe ayudar a los profesionales que han vivido esta situación, ofrecer apoyo psicológico y depurar responsabilidades", ha sentenciado.

Protección policial permanente

Por su parte, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha exigido protección policial permanente en los hospitales catalanes ante "el aumento de la preocupación por la inseguridad y las agresiones en el ámbito sanitario". El sindicato ha demandado medidas inmediatas para proteger a los profesionales del Institut Català de la Salut (ICS) y evitar que "la violencia se convierta en un riesgo cotidiano en sus puestos de trabajo".

El sindicato ha argumentado que este asesinato y la agresión sufrida por una TCAI hace cinco meses "evidencian la urgencia de reforzar la seguridad de los profesionales del ICS en hospitales y centros de Atención Primaria". Asimismo, el sindicato reclama reforzar la vigilancia y los protocolos de actuación ante agresiones y amenazas, evaluar los riesgos de seguridad en todos los centros del ICS y establecer medidas efectivas de prevención y protección para todo el personal.

Mapas de calor de violencia

Xavier Massabé, responsable de Salut Laboral Satse Catalunya, ha señalado que vivir una situación así impacta en los profesionales sanitarios. "Hay zonas muy conflictivas y a las organizaciones sanitarias les cuesta encontrar gente para trabajar porque tienen miedo", ha lamentado.

Como Roig, Massabé ha puntualizado que el Observatori per a Situacions de Violència en l'Àmbit Sanitari de Catalunya (Osvasc) dispone de un registro de casos de violencia a los profesionales de la salud para implantar medidas para evitarla. "Se está trabajando y también es importante establecer mapas de calor y zonas calientes para detectar los sitios donde se producen más agresiones para prevenir y poner más medios", ha concluido.