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El Departament de Salut de Cataluña investiga otros tres casos de bebés presuntamente maltratados por sus progenitores que el sistema sanitario catalán no detectó a tiempo. La inspección sanitaria sospecha que el protocolo de violencia infantil volvió a fallar como mínimo tres veces en el último año, según la información adelantada por El Periódico. La inspección sanitaria sospecha que el procedimiento erró en los hospitales Parc Taulí de Sabadell, Joan XXIII de Tarragona, Mollet y Sant Joan de Déu, así como en centros de salud de estas zonas.

Esta cuestión ha sido uno de los temas que ha protagonizado la rueda de prensa posterior a la reunión del Consell Executiu de este martes. La consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, y portavoz del Govern, Sílvia Paneque, ha asegurado que "se están revisando y afinando protocolos para que se puedan activar todos los mecanismos posibles para que estos casos no se produzcan y, si ocurre, se puedan detectar de la manera más rápida posible y actuar antes".

Paneque ha señalado que el Departament de Salut "está analizando las diferentes fases de observación que han tenido los recién nacidos en estos casos", que podrían haber acudido a centros de Atención Primaria y los hospitales mencionados. De esta forma, se está trabajando en conocer "donde hubiera habido la oportunidad de detección y ver cómo podemos articular mejoras en los protocolos para que se detecte lo antes posible y se actúe antes", ha agregado.

"Solo que haya un caso, el Govern se debe sentir implicado en poner todos los mecanismos de control que sean posibles", ha incidido la portavoz del Govern. Asimismo, Paneque ha apuntado que la sociedad coincide en que "no hay nada más vulnerable que un menor o un recién nacido", por lo que ha calificado este tipo de maltrato como una "de las cuestiones menos comprensibles que uno pueda valorar respecto a una persona humana".

Recién nacido fallecido

Los tres casos de los lactantes mencionados pasaron por los hospitales Parc Taulí (Sabadell), Joan XXIII (Tarragona), Mollet (Mollet del Vallès) y Sant Joan de Déu (Barcelona), así como diversos centros de Atención Primaria de estas zonas. De hecho, uno de los bebés es el menor fallecido el pasado 26 de junio en el Parc Taulí y cuyos padres ingresaron en prisión, donde permanecen en la actualidad.

La primera señal de alarma se produjo en primavera, cuando un bebé de un mes y medio estuvo cuatro semanas ingresado en el Hospital Vall d'Hebron a causa de las lesiones. En abril, la inspección sanitaria de Salut tomó la decisión de sancionar a los hospitales de Sant Joan de Déu, Sant Pau y Vall d'Hebron por no haber actuado a tiempo en el caso de este menor, que nació a principios de febrero y fue presuntamente maltratado física y sexualmente por sus progenitores. El padre de este menor sigue en prisión preventiva y su defensa ha pedido la libertad en varias ocasiones.

Por su parte, la madre, enfermera del Servicio de Traumatología del Hospital Vall d'Hebron, está imputada pero en libertad con cargos. Aún no se ha reincorporado a su trabajo porque está de baja, mientras el menor permanece con una familia de acogida.