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Han pasado dos años desde que el Comité de Evaluación, Innovación y Reforma Operativa del Sistema de Salud (Cairos) empezó a andar en Cataluña, y el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, se ha reunido recientemente con sus miembros para hacer balance de la evolución del proyecto y revisar las principales iniciativas en marcha para actualizar el sistema sanitario catalán. El encuentro, en el que también estuvo presente la consellera de Salut, Olga Pané, ha servido para analizar las pruebas piloto de los centros de salud, el despliegue de las Áreas Integradas de Salud, las Organizaciones Comprometidas con el Profesionalismo y las propuestas para mejorar la atención a la dependencia. Uno de los acuerdos que se alcanzaron en la reunión fue alargar un año más la prueba piloto de reforma de la Atención Primaria para realizar más evaluación, permitiendo poner en marcha las medidas que aún no se ha logrado consolidar.

Manel del Castillo, presidente del Cairos, afirma en Redacción Médica que el presidente se mostró en todo momento muy comprometido con el proyecto, “ofreciendo confianza en el modelo, apoyo para seguir desplegando las medidas de reforma y compromiso de realizar un seguimiento cercano”. Una de las principales fortalezas de este Comité, según su presidente, “es que no está ligado a la administración, sino a los profesionales. El hecho de tener conocimiento y experiencia permite poner en marcha muchas cosas que hasta ahora no se habían hecho”.

La transformación de la Atención Primaria: lenta pero segura

Uno de los aspectos que se abordó en la reunión fue la prueba piloto de transformación de la Atención Primaria, que incluye un total de 25 medidas destinadas a mejorar cuatro dimensiones: “La accesibilidad, la satisfacción de los pacientes, la satisfacción de los profesionales y la calidad técnica. Según Del Castillo, esta última ya presenta unos niveles que considera satisfactorios, por lo que el objetivo es mejorar especialmente las otras tres dimensiones sin perjudicar la calidad asistencial.

Los primeros resultados cosechados hasta el momento muestran una clara evolución positiva en la accesibilidad. Después de comparar los centros participantes en la prueba con los que no forman parte, “se observa una mejora de la capacidad de atender a los pacientes en un plazo de 48 horas. Los datos muestran que se han pasado de un 52 por ciento a un 62 por ciento de pacientes atendidos en ese plazo, mientras que, al inicio de la experiencia, la diferencia respecto a los centros de comparación era de sólo dos puntos porcentuales”.

Otro objetivo asumido que se tocó durante la reunión es que la satisfacción de los pacientes también ha evolucionado favorablemente. Del Castillo confirma que “la satisfacción en los centros participantes se sitúa aproximadamente ocho puntos por encima de la de los centros que no forman parte de la prueba piloto”.

En cuanto a la coordinación entre la Atención Primaria y los hospitales, el director de Cairos destaca que es una de las medidas que ofrece resultados más positivos desde el punto de vista cualitativo: “Las valoraciones recogidas apuntan a una mejora de las relaciones entre los profesionales de ambos ámbitos y a una mayor autonomía de los equipos. Sin embargo, los indicadores cuantitativos de calidad todavía están pendientes y se prevé disponer de ellos a finales de año”.

Pese a reconocer los buenos resultados, Del Castillo prefiere ser cauto y afirma que “todo no es fantástico, pero empiezan a observarse líneas de mejora que se van a consolidar en un año vista”. En este sentido, el ya exgerente del Hospital Sant Joan de Déu Barcelona explica que todas las medidas no se han podido desplegar por completo, ya que de las 25 previstas, “18 están implantadas íntegramente, cinco se han puesto en marcha de forma parcial o transitoria y dos aún no se han podido implementar”.

Uno de los principales obstáculos que se ha encontrado Cairos es la reforma del modelo retributivo: “El comité propone que se reconozca el esfuerzo de los profesionales que tienen más pacientes asignados, de modo que la retribución también tenga en cuenta el volumen de personas que deben atender. Sin embargo, la medida requiere modificar el sistema retributivo e incorporar los cambios correspondientes al convenio colectivo, que actualmente se está negociando”.

Ante este escenario, Del Castillo propondrá alargar un año la prueba piloto, tal y como ya prevé el acuerdo de Govern. La intención es disponer de más tiempo para evaluar los resultados antes de decidir qué medidas deben consolidarse y cómo extender el modelo: “Algunas medidas han comenzado más tarde de enero de 2026 y otras todavía no se han podido desplegar al cien por cien. Es necesario un año más de evolución antes de decidir qué funciona y qué no”.

Las Áreas Integradas de Salud, un modelo para coordinar a los proveedores

Una segunda línea de trabajo son las Áreas Integradas de Salud (AIS), un proyecto que busca mejorar la coordinación entre los distintos proveedores sanitarios y sociales de un mismo territorio. Esta iniciativa, que se encuentra en fase preparatoria, seleccionó diez experiencias piloto para empezar a concretar objetivos y organización. Según asegura Del Castillo, “se trata de un proyecto más amplio y complejo que el de los centros de salud, porque implica integrar a varios proveedores y conseguir que trabajen de forma coordinada”. Para ello, el primer puente que se tendría que cruzar es la definición del modelo de gobernanza: “Cada proveedor, ya sea un centro de Atención Primaria o un hospital, mantendrá su titularidad, pero habrá que crear una estructura de coordinación territorial que permita tomar decisiones compartidas sin constituir una nueva personalidad jurídica”.

La segunda meta que se aspira a conseguir en este escenario es establecer un sistema de pago claro, cuestión que se abordará durante noviembre y que “debe permitir que la integración asistencial no perjudique económicamente a ninguno de los proveedores implicados”.

El presidente del Cairos pone como ejemplo los ingresos hospitalarios evitables: “Una mejor coordinación entre los hospitales, Atención Primaria, servicios sociales, residencias y ayuntamientos evitaría algunos ingresos que no son necesarios desde el punto de vista clínico y que pueden resultar perjudiciales para el paciente, especialmente en el caso de las personas mayores. La previsión es empezar a desplegar las experiencias durante enero de 2027, una vez que se hayan definido los elementos principales del modelo de gobernanza y del sistema de pago.

Vic, el punto de partida para agilizar la atención a la dependencia

La tercera línea de trabajo se centra en la coordinación entre servicios sanitarios y sociales para mejorar la atención a las personas en situación de dependencia. En este ámbito, Del Castillo destaca los resultados de una prueba piloto desarrollada en la ciudad de Vic, que incorpora a “los equipos de Atención Primaria al proceso de valoración del grado de dependencia y a la elaboración del Programa Individual de Atención (PIA), en colaboración con los ayuntamientos.

Según Del Castillo, mientras en Catalunya el tiempo de espera para obtener la valoración del grado de dependencia puede situarse entre los 400 y los 1.000 días, “en Vic se ha logrado completar el proceso en menos de 60 días”. La clave, explica, es implicar a los profesionales que conocen de cerca a la persona y su situación: “Médicos, enfermeras, trabajadores sociales y terapeutas ocupacionales. Esta participación permitiría realizar una valoración más ajustada a las necesidades de cada ciudadano y coordinar mejor la respuesta sanitaria y social”.

El presidente de Cairos considera que ampliar esta prueba piloto a otras localidades “podría representar un cambio relevante en la atención a la dependencia, permitiendo pasar de una respuesta centrada en la tramitación y atención cuando la dependencia ya se ha producido a un modelo preventivo, más coordinado y adaptado a las necesidades de cada persona”.

Una reforma basada en la confianza y en el buen diagnóstico

La reunión con Salvador Illa ha servido, según el profesional, para revisar el estado de estas iniciativas y para reforzar el compromiso con el proyecto: “Transformar el sistema sanitario es un proceso lento y que todavía queda mucho camino por recorrer. Sin embargo, lo importante es avanzar en la dirección adecuada a través de la evaluación de las experiencias, identificar qué funciona y extender progresivamente los modelos que permitan mejorar la atención a los ciudadanos”.

Del Castillo es consciente de que aún queda mucho camino, “pero Cairos está avanzando en la dirección adecuada. Esto es lo más importante”.