El convenio de la sanidad concertada catalana llega a una fecha clave: el 31 de diciembre de 2026, día límite para su renovación. Por un lado, patronales (La Unió Catalana d'Hospitals, el Consorci de Salut i Social de Catalunya y la Associació Catalana d'Entitats de Salut) y, por otro, los sindicatos CCOO, UGT, Satse y Metges de Catalunya se apremian a acelerar la negociación para abordar las futuras condiciones laborales del personal de la red sanitaria concertada, como son la jornada y los descansos, las guardias o la carrera profesional.
Uno de los conceptos más mencionados por las patronales en esta negociación es 'armonización'. En Cataluña se creó en 2023 una mesa de armonización en el sistema sanitario, un espacio de negociación y análisis creado para comparar y equiparar las condiciones laborales, económicas y de jornada entre los profesionales del Institut Català de la Salut y los centros concertados del Sistema sanitari integral d'utilització pública de Catalunya (Siscat). Por ello, La Unió, CSC y ACES coinciden en avanzar en este sentido.
"En el marco de la armonización de las condiciones laborales del personal del Siscat, que están regulados por diferentes acuerdos de condiciones laborales y convenios colectivos de trabajo, tenemos materias en las cuales podemos avanzar", aseguran fuentes del CSC a Redacción Médica. "La mesa de armonización, que ha funcionado estos dos años, ha hecho una tarea de análisis muy importante y ahora todos sabemos dónde están las diferencias y por donde hace falta avanzar", agregan.
Desde La Unió trasladan que a partir del trabajo de la mesa de armonización "afrontamos este último trimestre con la voluntad de trabajar para avanzar hacia un acuerdo que permita introducir mejoras en la armonización de las condiciones laborales de los profesionales y cerrar el año con el reconocimiento económico de su impacto y su traslado a mesas salariales". Por su parte, la ACES recuerda que "cualquier avance en armonización de condiciones laborales dentro del sistema sanitario público de Cataluña debe ir acompañado de los recursos necesarios y de un análisis de su impacto sobre la capacidad asistencial de los centros y la previsión a futuro de nuevas posiciones profesionales que se incorporen en el sistema".
Acuerdos parciales
Patronales y sindicatos han alcanzado desde diciembre de 2024, cuando se constituyó la mesa negociadora del IV Convenio colectivo del Siscat, acuerdos parciales para recoger incrementos retributivos de los profesionales en el ámbito de los servicios públicos, así como en materia LGTBIQ+. "Esto demuestra que existe capacidad de entendimiento, aunque es un momento bastante complejo a nivel político, social y económico", remarca una de las patronales.
"Ahora se debería cerrar como antes mejor el convenio colectivo con aquellas materias en que ya hay acuerdo. Una de ellas es el incremento salarial para los próximos dos años, 2027 y 2028, que ya están pactados por el Gobierno español con los sindicatos", puntualiza el CSC. "No cerrar de manera rápida el convenio colectivo puede tener consecuencias muy negativas. La más relevante sería la pérdida de la hucha que se ha reservado en el presente ejercicio presupuestario para hacer frente al gasto adicional que puede comportar la aplicación del convenio Siscat", añade.
Temas de negociación
Uno de los temas de negociación más candentes es la jornada nocturna, que es la más alta, por lo que patronales como el CSC reconocen que deberán hacer "un esfuerzo en su reducción a medio plazo". También mencionan que otras materias en las que pueden alcanzar acuerdos son la vigencia temporal del convenio, la carrera profesional para reducir el tiempo de permanencia en cada nivel para progresar al nivel superior y la consolidación del nivel D, la mejora de la retribución de la vinculación, la extensión de la jornada suplementaria que tienen reconocida las enfermeras en el resto de grupos profesionales, la regulación de la jornada parcial y la creación de una mesa para tratar las condiciones del grupo de trabajo de los médicos.
Por su parte, desde ACES se detalla que hay margen de negociación en aspectos relacionados con la organización del trabajo, conciliación, desarrollo profesional o mejoras de determinadas condiciones que permitan avanzar en la calidad de la ocupación y, a su vez, en la eficiencia y la capacidad organizativa de los centros. Por el contrario, el margen es más limitado cuando se abordan medidas con un impacto económico estructurado importante.
"Creemos que, ante el ruido, la incertidumbre política, económica y financiera, consideramos que los agentes sociales debemos actuar con corresponsabilidad para alcanzar pactos porque el no acuerdo no acabe afectando la accesibilidad de la ciudadanía al sistema", concluyen fuentes de La Unió. Aunque las tres patronales confían en cerrar el nuevo convenio antes de la fecha límite (en caso contrario el convenio vigente mantendría su aplicación hasta que se firme el nuevo), también cabe la posibilidad de sellar un nuevo pacto y continuar la negociación durante su vigencia.
