Cataluña aspira a seguir acercándose al Olimpo de la innovación, y en los próximos años se aspira contar con el nuevo Centro de Neurociencia Integrativa y Neurotecnología de la Universidad Autónoma de Barcelona (CENIT-UAB). Esta apuesta, que cuenta con una inversión de 20 millones de euros entre 2026 y 2029 por parte de la Generalitat, aspira a convertirse en un faro europeo de conocimiento que abordará la investigación de campos relacionados con los circuitos cognitivos, los trastornos del movimiento, las enfermedades, la neurotecnología y el comportamiento alimentario, entre otras. Además, también se prestará especial atención a las variables ambientales y a su impacto en la salud mental.
El rector de la UAB, Javier Lafuente, explica en Redacción Médica que el nuevo centro aspira a integrar la neurociencia, la tecnología y las ciencias cognitivas en un mismo edificio: “El objetivo es disponer de un centro integrado que favorezca la colaboración en todos los ámbitos de la investigación neurocientífica”.
Con respecto a qué aplicaciones concretas espera que surjan de esta investigación y cómo pueden repercutir en la salud, Lafuente señala que, en el ámbito del sistema nervioso y de las enfermedades concretas, “existen diferentes problemas que se pueden abordar desde perspectivas moleculares y conceptuales. La universidad cuenta con un campus con una elevada concentración de centros de investigación muy potentes en diferentes ámbitos”, por lo que disponer de un centro especializado permitirá que “investigadores de biología, matemáticas, genética e ingeniería puedan colaborar con los grupos de neurociencia y psicología”.
Además, el rector afirma que la universidad ya cuenta con una importante actividad en medicina y salud, además de que colabora con “diferentes centros hospitalarios e institutos de investigación hospitalaria. Esto facilita que los resultados de la investigación puedan trasladarse a la práctica clínica, ofreciendo un beneficio final para la sociedad”.
Una de las prioridades para Lafuente es atraer y retener talento, por lo que, con la construcción del nuevo centro, “se intensificarán los programas para intensificar esfuerzos y conseguir un incremento de investigadores a través de programas atractivos y becas”.
Potenciar el ecosistema científico de Barcelona
Entre las prioridades que tendrá la investigación de la nueva institución, tendrá un papel muy relevante la salud mental: “Es una de las principales preocupaciones ya que está generando muchos problemas a la sociedad. También existen importantes retos relacionados con las barreras que presenta el cerebro para la administración de fármacos y con el envejecimiento de la población”.
Pese a que Barcelona ya cuenta con un consolidado ecosistema científico importante y con numerosos centros de investigación de gran nivel, Lafuente aspira a que, con este proyecto, “se contribuya a reforzar esta posición mediante una apuesta decidida por la neurociencia y la neurotecnología. El objetivo es ampliar las capacidades existentes y favorecer la colaboración entre los diferentes centros para consolidar el liderazgo científico del territorio”.
Entre las metas que persigue el Centro de Neurociencia Integrativa y Neurotecnología de la UAB, el rector aspira a conseguir “un crecimiento mínimo del 10 por ciento anual en el número de proyectos ejecutados y en los recursos económicos obtenidos. También se aspira a aumentar las relaciones y la colaboración con las empresas”.
Para Lafuente, publicar artículos científicos es importante, pero el objetivo de las investigaciones pasa por que haya una aplicación real de ella: “Es necesario crear un impacto social, por lo que se está trabajando para definir cómo trasladar los resultados de la investigación al conjunto de la comunidad científica y, sobre todo, a la sociedad”. Para ello, se trabajará de la mano de hospitales y centros de investigación propios y externos “para evaluar los resultados, cuantificar su impacto y conseguir avances que permitan tratar enfermedades y resolver problemas concretos”.
La IA y su potencial para abordar regiones cerebrales
La Inteligencia Artificial (IA) jugará un papel determinante en el Centro de Neurociencia Integrativa y Neurotecnología, ya que permitirá trabajar “no solo con modelos terapéuticos, sino también con otros modelos capaces de gestionar volúmenes de datos extraordinariamente grandes”. En el ámbito del cerebro, “se analizará la actividad de diferentes regiones cerebrales en distintos momentos y ante diversas situaciones. Hasta hace poco, procesar semejante cantidad de información resultaba muy difícil, mientras que ahora se llega a hacer en tiempo real”.
De acuerdo con el calendario previsto, el proyecto ejecutivo debe completarse en septiembre de 2026 y la adjudicación de las obras está programada para mayo de 2027. La finalización de las obras se prevé para mayo de 2029, mientras que las instalaciones complementarias y el equipamiento del centro deberían completarse en diciembre del mismo año.
