Eduardo Ortega Socorro.
La Federación de Asociaciones de Farmacia de Cataluña (Fefac) espera que el nuevo ejecutivo que ocupe el poder en la Generalitat tras las elecciones del 25 de noviembre cambie la tónica de decisiones que han venido marcando la política autonómica durante el último año. “En vez de recortar en el sector farmacia, habría que aplicar medidas para contribuir a su estabilidad económica y normativa, con el fin de frenar la destrucción de puestos de trabajo y garantizar la calidad del servicio”.
En declaraciones a RM, fuentes de Fefac indican que “lo prioritario es que el nuevo gobierno sea capaz de mantener la calidad de la prestaciones sanitarias del sistema hacia el usuario, para lo cual no puede actuar con medidas que perjudiquen a los diferentes agentes del sector en proporción superior a la que estos pueden soportar”. Entre ellos advierten de que se encuentran las oficinas de farmacia, “a las que hay que garantizar el pago al día de las facturas de medicamentos con cargo al Servicio Catalán de Salud, según establece el Concierto de Atención Farmacéutica. No es aceptable ni asumible que, ante una disminución del gasto farmacéutico del CatSalut de cerca del 22 por ciento el pasado octubre y la colaboración del colectivo con la Administración, la respuesta sea el retraso del pago de las facturas. Para evitarlo, hay que destinar una cantidad suficiente a la partida de farmacia, que no puede disminuir tanto respecto a la totalidad del gasto sanitario”.
Asimismo, esperan que “en esta nueva legislatura se impulse un mayor fomento de las farmacias como agentes sanitarios que aportan un ahorro al sistema y que desarrollan servicios de promoción de la salud. Deben ser conscientes de que, para que estos servicios puedan ser ampliados y desarrollados, tienen que estar dotadas de las estructuras, herramientas y personal necesarios, así como recursos económicos suficientes”.
Por otro lado, esperan que la nueva administración catalana esté “más dispuesta a dialogar”.