Eduardo Ortega Socorro.
Incertidumbre y malas noticias se acumulan para la botica catalana. La Consejería de Salud de Cataluña ha informado a los Colegios Oficiales de Farmacéuticos (COF) de que no hay dinero para la factura de julio, y que tendrán que esperar hasta el 31 de octubre, cuando la Generalitat cobre el resto del Fondo de Liquidez autonómico. Y aún así, no se asegura el pago.
“Estar en la situación que estábamos ahora era una sorpresa, pero esto…”, expresa Jordi Casas, vicetesorero del COF de Barcelona. Y es que el Catsalut había acordado con los farmacéuticos pagar la factura de julio, que debía haber sido abonada la semana pasada, con los 568 millones recibidos del Fondo de Liquidez, parte de lo acordado entre Cataluña y el estado central. La cuestión es que, después de haber pagado los retrasos a centros sanitarios y sociales concertados y públicos, no ha quedado dinero para las farmacias, que, aun así, según el órgano sanitario de la Generalitat, no entraban en esta primera ronda de cobros. “Todos han cobrado menos nosotros”, critica Casas. “Y no sólo eso”, advierte, “sino que la Consejería sigue sin darnos una fecha de cobro”.
Aunque se ha indicado a los órganos colegiales que la fecha de abono de la factura (unos 99 millones de euros correspondientes a julio de este año) sería el 31 de octubre, momento que la región recibiría el resto del Fondo de Liquidez autonómico, Casas indica que “no se ha dado una seguridad absoluta de que esto vaya a ser así. El lunes, en cualquier caso, nos comunicarán si hay una solución puente hasta entonces y nos darán más información”.
Situación cada vez más complicada
“Tenemos bastantes colegiados en una situación complicada”, informa Casas, “y los mecanismos de crédito están agotados, al límite”. Indica que esta cuestión se agrava más debido a la “indefinición de los cobros”.
Reconoce que el COF aún no ha valorado medidas a tomar ante la situación. “En el mes de retraso que ya llevábamos arrastrando, no se reclamaron intereses, y será una cuestión a evaluar”. Sin embargo, también asegura que “no tenemos la intención de entrar en un escenario de confrontación. Aún tenemos que valorar qué podemos hacer legalmente y sin perjudicar al usuario”.