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Redacción. Barcelona

Ante la situación de impagos por la que atraviesa la botica catalana (ver aquí), la Federación de Asociaciones de Farmacias de Cataluña ha propuesto estudia la posibilidad de un cierre patronal parcial si la Generalitad no hace efectivo el abono de la factura de julio en los próximos días y si no fija un calendario de pagos para los próximos meses.

En un comunicado la patronal indica que “se ha visto obligada a plantearse esta acción reivindicativa para poder seguir garantizando a la población el suministro de medicamentos y por el desánimo y las serias dificultades financieras que comprometen la viabilidad de centenares de farmacias, muchas de las cuales no disponen en estos momentos de liquidez para adquirir los fármacos que necesita la población. Estos problemas de tesorería también dificultan mucho la inversión que supone un sistema tan costoso como el de la receta electrónica, para el funcionamiento del cual las farmacias desembolsan 4 millones de euros anuales”.

Asmismo, la empresarial “lamenta las consecuencias que un posible cierre patronal pueda tener sobre los usuarios, aunque asegura que, en caso de optar por esta medida, se garantizarían los servicios mínimos y las condiciones establecidas por la normativa”.

Reclamar intereses a la Administración

Por otro lado, Fefac indica que “las actuales dificultades financieras del colectivo han hecho aumentar el número de farmacias que se plantean la posibilidad de reclamar judicialmente a la Administración los intereses derivados del retraso en el pago de las facturas. No hay que olvidar que las farmacias están asumiendo los intereses correspondientes a los 30 días de retraso que se empezaron a producir el mes de octubre de 2011, que suponen unos 9 millones de euros anuales (750.000 euros mensuales), que absorben todas las farmacias de Cataluña”.

Por ello, Fefac estudia las vías legales para proceder a esta reclamación y analiza la posibilidad de facilitar a los titulares de farmacia su tramitación.