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Redacción. Barcelona

Cataluña ha empezado esta semana la campaña de vacunación de la gripe, a la que están llamados 1.250.000 catalanes, entre mayores de 60 años, profesionales sanitarios, embarazadas, personal de seguridad y pacientes crónicos, éstos últimos principal objetivo de atención de la Generalitat este año.

El presidente de la Agencia de Salud Pública de Catalunya (APSC), Antoni Mateu, y el responsable del Programa de Cronicidad de la Generalitat, Albert Ledesma, han resaltado el reto de aumentar el actual 23 por ciento de cobertura vacunal de los pacientes crónicos de entre 15 a 59 años, que no están tan sensibilizados como la población mayor de 60 años.

Estas coberturas "son inferiores a las deseables", según Ledesma, que ha resaltado que la vacunación evitaría los reingresos de muchos pacientes, uno de los principales ejes del Plan de Cronicidad de la Conselleria de Salud, que se ha marcado reducir un 15% los reingresos hospitalarios hasta 2015, un total de 110.000 cada año.

Pese a que la campaña de vacunación empieza este lunes, como informan ya algunos centros de atención primaria (CAP), el contingente de vacunas está previsto que llegue a la totalidad del territorio de forma escalonada y progresiva durante estas dos semanas como máximo.

La campaña está previsto que finalice a finales de noviembre para que en diciembre y enero, que es cuando suelen bajar las temperaturas, los pacientes ya hayan activado la respuesta inmunitaria para prevenir la infección una vez se produzca la llegada de la gripe.

"La mejor prevención es vacunarse", ha insistido Ledesma, ante lo que la subdirectora de Promoción de la Salud, Carmen Cabezas, ha enumerado las patologías relacionadas con el canal respiratorio, el hígado, el corazón, demencias, obesidad mórbida, sistema neuromuscular y disfunción cognitiva como candidatas a vacunarse.

Cabezas ha remarcado que existe un número de "jóvenes que, pese a que sufren una dolencia crónica, no han puesto especial énfasis en la vacunación", y ha defendido la necesidad de poner énfasis en este colectivo, también en niños, lo que no supone un cambio de política, porque los crónicos están incluidos en las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde hace tiempo, ha evidenciado.