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Redacción. Barcelona

La Unidad de Adicciones del Hospital Sant Pau de Barcelona celebra su 25 aniversario con la vista puesta en los nuevos retos que representan el consumo de cocaína, alcohol y tabaco.

El jefe del servicio, José Pérez de los Cobos, ha destacado que el panorama de las adicciones ha cambiado mucho en los últimos años, poniendo especial énfasis en la superación del problema que representó la heroína en los años 80, y que motivó la creación de la unidad. Pérez ha indicado que los tratamientos con metadona y buprenorfina, el alejamiento de los jóvenes de esta droga y el mismo abandono de la heroína de sus consumidores a medida que se hacían mayores ha hecho variar el panorama hacia una situación más positiva.

De hecho, la unidad se ha reconvertido en un servicio que da "atención a cualquier tipo de adicción", también por ejemplo el juego patológico, y ha variado el abordaje hacia tratamientos que ya no son tan largos ni tan intensivos.

La Unidad de Adicciones ha atendido en la última década una media de 250 ingresos anuales en su sala de desintoxicación, que consta de una docena de camas, normalmente por un periodo de dos semanas, mientras que en el hospital de día se atienden a un centenar de personas cada año y también funciona de forma diaria el tratamiento ambulatorio.

Pérez ha subrayado que el reto de la cocaína está relacionado con la inexistencia de un tratamiento farmacológico sustitutivo, a la vez que "está aumentando mucho" la demanda de ayuda por la dependencia al alcohol (muy presente en los casos de poliadicciones).

Asimismo, el tabaco representa un "desafío asistencial" por la gran cantidad de fumadores, en torno al 30 por ciento de la población, en un contexto en el que la sociedad se ha sensibilizado sobre esta problemática.