Redacción / E. P. Barcelona
La Consejería de Salud de la Generalitat de Cataluña contempla la opción de dejar un servicio de urgencias en el Hospital Dos de Maig de Barcelona, si finalmente no prospera la opción de instalar un centro de alto nivel para atender a los enfermos crónicos, según ha señalado el titular de Salud, Boi Ruiz.
En declaraciones a Catalunya Ràdio, el consejero ha señalado que existe una parte del edificio del Dos de Maig de 1.200 metros cuadrados propiedad de la Generalitat (el resto es de Cruz Roja), donde se podría construir el citado servicio de urgencias, y de esta forma solo habría que derivar al cercano Hospital Sant Pau los enfermos hospitalarios.
En cualquier caso, ésta sería la segunda opción que barajan Ruiz y su equipo, que en los próximos días se reunirán con representantes de Cruz Roja y los trabajadores interesados en que el centro continúe con un proyecto relacionado con la salud comunitaria y los enfermos crónicos.
Tras la reunión mantenida el lunes con representantes de los trabajadores, desde la Consejería de Salud han aclarado que los encuentros no son a nivel sindical. Por su parte, Ruiz ha admitido que el centro no tenía pérdidas económicas, y ha ceñido el cierre a una incapacidad económica del departamento para hacer frente a un compromiso de adquisición de las instalaciones a Cruz Roja por la actual situación. Gestionado por el Consorci Integral de Catalunya (CSI), el Hospital Dos de Maig se encontraba en el punto de mira desde 2007 con la puesta en marcha del Hospital Moisès Broggi, del mismo grupo, en Sant Joan Despí.
Recorte cercano a los 900 millones
El titular de Salud ha confirmado que el recorte de su cartera ha sido finalmente de cerca de 900 millones de euros, una cifra inferior al 10 por ciento, ha señalado, y ha defendido que con el presupuesto actual se puede hacer "una sanidad muy buena", si ésta se acompaña de una adecuada reordenación.
Ruiz también ha confiado en que ningún trabajador de la sanidad sea despedido, y ha confiado en que las direcciones de los centros y los comités de empresa lleguen a acuerdos este mismo mes de julio para evitar expedientes de regulación de empleo (ERE). En este sentido, ha señalado que el factor de proximidad de las reuniones disponga a los líderes sindicales a tomar conciencia de la necesidad de evitar despidos.
El consejero también ha anunciado que su departamento propondrá al Consejo Interterritorial de Salud la facturación entre comunidades, como fórmula alternativa a la bolsa común de compensación entre territorios. De hecho, ha señalado que en las negociaciones con la comunidad limítrofe de Aragón se está trabajando en esta idea.