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Redacción. Tarragona

El Hospital Joan XXIII de Tarragona prevé recortar un 16 por ciento de su presupuesto respecto al de 2010, lo que supondrá un ahorro de unos 18 millones de euros, que deben salir mayoritariamente del capítulo destinado al personal, según ha explicado el responsable de la sección sindical de CCOO, Ferran Aiximeno.

El pasado viernes la dirección de gerencia del Camp de Tarragona convocó a la junta de personal del Joan XXIII para informarles sobre la Propuesta de plan de medidas urgentes para la sostenibilidad, que contempla el recorte del 10 por ciento de los fondos por parte del Gobierno autonómico, un plan de reequilibrio financiero y la integración de las gerencias territoriales del Camp de Tarragona y Terres de l'Ebre.

Por ello, el presupuesto que se asignará al hospital en 2011 será un 16 por ciento inferior respecto al de 2010, volviendo así al mismo presupuesto que tuvo en 2007, y que pasa, concretamente, por un recorte del 15 por ciento de las nóminas; del 17 por ciento en los bienes y servicios; del 18,39 por ciento del gasto farmacéutico, y del 19,64 por ciento en los productos intermedios.

Para alcanzar la reducción del 15 por ciento de las nóminas el hospital reducirá los cargos eventuales, las guardias y dejará de contratar personal para cubrir vacaciones y bajas, por lo que todas estas circunstancias deberán asumirse con "autocoberturas" del personal.

Además, la dirección del hospital ha anunciado que reducirá y eliminará contratos eventuales y amortizará las plazas de personal administrativo interino.

Menos quirófanos y camas

Entre las medidas de recorte está la paralización de las obras previstas con una política de cero por ciento de inversión, la reducción del movimiento de las historias clínicas, la no reparación de algunas máquinas, y el ahorro en material, farmacia, plantillas, contratación de personal, luz, agua, ropa y material quirúrgico.

Concretamente, el hospital cerrará, a partir del 1 de mayo, un quirófano de mañana, reduciendo un cinco por ciento las intervenciones quirúrgicas programadas, a la vez que cerrará dos quirófanos de tarde, con una caída del 29 por ciento de las operaciones; y entre julio y septiembre sólo funcionarán cuatro quirófanos del total.

El número de camas también se verá reducido, y los ingresos y altas se priorizarán de modo que se ingresará a los pacientes el mismo día de la operación y no se ingresará a pacientes para realizar estudios.

Según explicó a los trabajadores la directora del hospital, Dolça Cortasa, el Gobierno no ha aceptado los números presentados por la Generalitat, por lo que el recorte del Gobierno autonómico del 10 por ciento del presupuesto será de un 12 por ciento en la mayoría de centros sanitarios.

En el caso del Joan XXIII, la reducción prevé solucionar el incremento del gasto de los últimos cuatro años, en los que se ha gastado más dinero del asignado, sobre todo, por la apertura de nuevos servicios y por el incremento de la plantilla.