Publicada

Redacción. Barcelona

La Generalitat pospondrá hasta el final de la crisis grandes obras hospitalarias proyectadas por el anterior Gobierno autonómico, como las del Hospital Verge de la Cinta de Tortosa (Tarragona) y del Josep Trueta de Girona, pero en ningún caso se plantea cuestionarlas, según ha señalado el consejero de Salud, Boi Ruiz.

Ruiz ha declarado que la voluntad de su departamento es "aparcar" estas obras hasta la recuperación de la economía catalana. "No cuestionaremos las obras, pero fijaremos un nuevo calendario, en función de lo que dure la actual situación económica", ha matizado.

El consejero ha añadido que su Departamento "sabe con certeza que en dos años no se va a recuperar la economía del país y, por lo tanto, no empezará a crecer hasta 2013; entonces revisará si podemos avanzar".

Por su parte, el diputado del PSC y ex director del Servicio Catalán de Salud (Catsalut), Josep Maria Sabaté, ha anunciado que presentará una batería de preguntas al consejero de Salud para que aclare qué obras quedarán pospuestas dentro de su plan de inversiones.

La factura sombra

Por otro lado, Boi Ruiz ha señalado que la información del coste del tratamiento que recibirán los pacientes desde este lunes en los centros de Atención Primaria de Girona se extenderá a los hospitales, servicios de urgencias y otros servicios.

El consejero ha negado que esta estrategia obedezca a una "maniobra táctica" para justificar el copago en la sanidad catalana, sino que se trata sólo de combatir la concienciación general de que la sanidad pública no es gratuita.