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Los médicos catalanes se sienten "maltratados" y "despreciados" por Comín

Critican el proyecto de presupuesto presentado para 2017 y advierten de un probable colapso del sistema sanitario

El secretario general del sindicato, Josep María Puig.
Los médicos catalanes se sienten "maltratados" y "despreciados" por Comín
Redacción
Jueves, 01 de diciembre de 2016, a las 18:40
El sindicato Médicos de Cataluña (MC) considera un “desprecio” que el Gobierno, a través de la Consejería de Salud que dirige Antoni Comín, “perpetúe el recorte de derechos al personal médico” en el proyecto de presupuestos de la Generalitat para el 2017 y alerta al Ejecutivo que, si prolonga este “maltrato” rebajando a la mitad el complemento de productividad variable por objetivos (DPO) y devaluando la carrera profesional de los facultativos, el escape de profesionales será “cada vez más grande”.

Para el secretario general del sindicato, Josep María Puig, las cuentas aprobadas por el Gobierno son una muestra más de la “falta de reconocimiento” al sobreesfuerzo que han hecho los médicos en los últimos años para mantener la buena salud del sistema. “Esperábamos ver el inicio de la recuperación de los derechos que nos sustrajeron durante la crisis, pero el ejecutivo ha optado para continuar castigando aquellos que cada día nos dejamos la piel a los centros de salud y aportamos más valor añadido a la sanidad”, ha lamentado.

Puig añade que es una “irresponsabilidad política muy grave” hacer recaer en los profesionales de la medicina la mayor parte del coste de la crisis y sostiene que con esta actitud la Generalitat “sigue cultivando la indignación y el desaliento” entre el colectivo médico. “Es una forma muy curiosa de agradecer el esfuerzo ingente que hacemos para sostener el edificio de la sanidad”, ha señalado.

El dirigente sindical recalca que el presupuesto consolidado de Salud para el 2017, que es de 8.849 millones de euros, “todavía está lejos de los 9.875 millones de que disponía la sanidad catalana en 2010, antes de los recortes”. Concretamente, 1.026 millones de euros menos. Por este motivo, Puig asegura que el nuevo presupuesto “no representa ningún golpe de timón ni ningún punto de inflexión para poder hablar de una recuperación real” y prevé un aumento del riesgo de colapso del sistema por falta de recursos, “con un más que probable incremento de las listas de espera y de la iniquidad en el acceso a los servicios sanitarios”.