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Redacción. Toledo

La polémica que gira en torno al Gobierno regional de Castilla-La Mancha por la intención de cerrar puntos de atención continuada (PAC) en la autonomía, buscando la eficiencia (alega que tienen pocos usuarios y que cerca hay otros puntos disponibles) puede dar un giro inesperado ante el documento de la Gerencia de Atención Primaria de Toledo, redactado en 2011 durante el gobierno del socialista José María Barreda, en el que ya se expone la posibilidad de cerrar las urgencias nocturnas de 20 PACs, solo en la provincia de Toledo.

El documento baraja la posibilidad de dejar sin urgencias a 20 de los 29 PACs de la provincia, lo que supone que casi un 70 por ciento quedaría sin atención nocturna.

Llama la atención el caso de Tembleque, ahora en el epicentro de la polémica, y que en este informe se indica como uno de los puntos que debería cerrarse. Señala el trabajo de la Gerencia en época socialista que los pacientes de esta localidad pasarían a depender de Mora, a 25,9 kilómetros de distancia. En este punto se concentrarían también los vecinos de Los Yébenes y Sonseca.

Por lo que se desprende del documento, el Ejecutivo de Barreda consideraba ya en 2011 que había que tomar medidas porque consideraba que el coste del sistema era creciente y ante la necesidad de liberar tiempo ineficiente del profesional. Con estos cierres, el anterior gobierno calculaba un ahorro de 2.370.662 euros en Toledo.

Este informe elaborado en el seno del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha también planteaba un ahorro de 101.974 euros anuales quitando a los médicos las guardias nocturnas (la llamada quinta guardia), algo que afectaría a la atención de los PAC. Por aquel entonces, en 2011, quien redactó este documento ya advirtió que estas medidas podrían causar “conflictividad laboral”.