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La gestión sanitaria en Castilla y León está condicionada por dos factores estructurales: la dispersión geográfica y el envejecimiento demográfico. Dos piezas clave de un puzle al que se suma la falta de médicos, un déficit que compromete la cobertura asistencial en la comunidad.

Sin embargo, los resultados de un reciente informe del Consejo de Colegios Oficiales de Médicos de la región han puesto de manifiesto una mejoría en comparación con la situación en 2019. Ahora, los médicos en activo y en formación (MIR) ya compensan el volumen de las jubilaciones, con un índice de reposición autonómico que ha mejorado hasta situarse en 1,23.

Aunque este dato es positivo, aún hay especialidades que se mantienen con una tasa de reposición por debajo del umbral de equilibrio (1,0). Es el caso de Medicina Familiar y Comunitaria que, pese a que ha mejorado, cuenta en 2026 con un 0,86, de tasa de reposición. Lo mismo sucede con Geriatría (0,74), Alergología (0,7), Cirugía Oral y Maxilofacial (0,48) y Medicina del Trabajo (0,36).

Hay más médicos en Castilla y León

El informe también muestra un crecimiento global de los colegiados con un aumento del 23,4 por ciento en el rango de 2019-2026, pasando de 14.918 a 18.409, lo que significa 3.491 profesionales más, aunque con diferencias entre las provincias.

Valladolid y Salamanca tienen las mejores ratios de médicos por habitante. Con una franja intermedia están Soria, Palencia, León, Segovia y Burgos. En tanto, en Zamora, Ávila y El Bierzo se experimenta una evolución menos favorable. La media en la autonomía en 2026 es de 502 médicos por 100.000 habitantes.

Además, los MIR están concentrados en dos provincias principalmente: Valladolid y Salamanca. Al final de la cola están Ávila, Soria y El Bierzo, en cuanto a preferencias.

La "formación es imprescindible"

La presentación de los resultados del informe ha estado a cargo de José Luis Díaz Villarig, presidente del Consejo de Colegios Oficiales de Médicos de Castilla y León, quien ha enfatizado en que el problema de la demografía médica se debe analizar desde "qué médicos tenemos, dónde están y dónde los necesitamos".

Así también ha insistido en que "formar médicos es imprescindible, pero conseguir que permanezcan en la comunidad también lo es". A esto, ha sumado la necesidad de una planificación "rigurosa" de los recursos humanos de parte de las administraciones públicas.