La infección de un paciente de 71 años detectada la semana pasada en Salamanca eleva a cuatro los casos confirmados de la Fiebre Hemorrágica de Crimea-Congo (FHCC) en España este 2026. Tres de ellos han sido diagnosticados, precisamente, en el entorno de Castilla y León, aunque las autoridades sanitarias autonómicas sugieren que el aumento de los diagnósticos no responde tanto a una expansión del virus sino a la “vigilancia cada vez más precisa” del mismo.
Consultadas por Redacción Médica, fuentes de la Consejería de Agricultura y Ganadería del Gobierno de Castilla y León subrayan que tanto en esta comunidad como a nivel nacional “la Fiebre Hemorrágica de Crimea-Congo se encuentra bajo vigilancia continua”. “Su presencia está ligada al ciclo natural entre garrapatas del género Hyalomma y distintos hospedadores silvestres y domésticos, por lo que es necesario mantener un seguimiento permanente de su evolución -inciden-. Los estudios realizados en los últimos años han permitido mejorar notablemente el conocimiento sobre la distribución del virus en nuestro país gracias al trabajo conjunto de la Administración General del Estado, las comunidades autónomas y los distintos organismos científicos y sanitarios implicados”.
Desde la Consejería que abandera Joaquín Antonio Pino sostienen que, “más que prever un empeoramiento significativo de la situación” del FHCC, lo que se espera es que el hecho de que exista una “vigilancia cada vez más precisa” está permitiendo acotar áreas de riesgo, lo que da más margen para “adoptar medidas preventivas de forma temprana”. En cualquier caso, recuerdan que los casos humanos “continúan siendo poco frecuentes y el sistema de vigilancia existente facilita una respuesta rápida y proporcionada ante cualquier cambio epidemiológico”.
Estas mismas fuentes detallan que las labores de prevención se basan fundamentalmente en la vigilancia, la coordinación institucional y la información a los sectores potencialmente expuestos, siguiendo el enfoque de ‘Una sola salud’.
Entre ellas, destacan:
- La vigilancia sanitaria en fauna silvestre y doméstica mediante la recogida de muestras y el seguimiento epidemiológico.
- La ejecución de los programas de monitorización desarrollados en colaboración con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
- La identificación de zonas de riesgo y la actualización de la información epidemiológica disponible.
- La divulgación de recomendaciones preventivas dirigidas a ganaderos, cazadores, veterinarios, trabajadores del medio natural y población rural.
- La coordinación con los servicios de Salud Pública para garantizar una detección y respuesta tempranas ante posibles casos.
“Asimismo, el MAPA y las comunidades autónomas han colaborado en el Plan nacional de muestreo serológico en fauna silvestre, orientado a mejorar el conocimiento de la distribución del virus y contribuir a una mejor caracterización del riesgo en España. La mejor garantía para minimizar el riesgo es mantener y reforzar los sistemas de vigilancia ya existentes. La estrecha colaboración entre el MAPA, las comunidades autónomas y las autoridades de salud pública permite disponer de información actualizada y adoptar medidas preventivas proporcionadas”.
La mayoría de los contagios, detectados en Salamanca
En lo que va de año se han detectado ya tres casos de Fiebre Hemorrágica de Crimea-Congo en Salamanca. El primero se confirmó a mediados de junio en un hombre de 68 años que acudió al hospital tras sufrir una picadura de garrapata. Por este mismo vector fue infectado en julio un varón de 84 años que terminó falleciendo.
El último diagnóstico se confirmó hace apenas una semana en un hombre de 71 años que se encontraba de paso en Salamanca y que fue trasladado al Hospital Gómez Ulla de Madrid.
El cuarto caso de Fiebre Hemorrágica de Crimea-Congo (FHCC) documentado en España durante 2026 tuvo lugar en la comunidad de Castilla-La Mancha. Concretamente, en un hombre de 46 años en Puertollano (Ciudad Real).
En un informe de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica se señala que estas garrapatas “están perfectamente adaptadas a climas semidesérticos, por lo que suelen tener máxima actividad en los meses cálidos y secos, si bien pueden encontrarse en pequeña cantidad prácticamente durante todo el año”. El ecosistema de la zona central española en verano es propicio para su expansión.
Casos de FHCC confirmados en España
La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (FHCC) es una de las enfermedades trasmitidas por garrapatas con mayor extensión a nivel mundial y actualmente se considera ‘emergente’ en países de Europa oriental. En España comenzó a detectarse la circulación del virus en torno a 2010 en especímenes capturados en la provincia de Cáceres.
En septiembre de 2016 se diagnosticó el primer caso humano en la Comunidad de Madrid asociado al contacto con una garrapata en la provincia de Ávila y un segundo caso en un profesional sanitario que le atendió. Estos fueron los primeros contagios documentados en Europa Occidental con carácter autóctono.
Mientras que en los primeros años los casos eran aislados, desde la temporada de 2020 se han notificado contagios de forma ininterrumpida cada año. Hasta la fecha se han confirmado 21 infecciones en humanos, todas ellas autóctonas; y seis fallecidos, lo que sitúa la letalidad del virus en torno al 30 por ciento.
