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Son 19 los casos positivos confirmados en fiebre hemorrágica de Crimea-Congo de 2016 a 2025 en nuestro país, según los datos del Ministerio de Sanidad. A estos, se le suman cuatro en el presente año 2026. La mayoría se concentran en la provincia de Salamanca y sus aledaños, aunque también ha habido casos en Badajoz, Toledo, Córdoba, Cáceres y León. De este modo, la localización de los positivos se da mayoritariamente en Castilla y León, y su climatología puede ser una de las causas detrás de la proliferación de las garrapatas que transmiten la enfermedad: las del género Hyalomma, que son a la vez vector y reservorio principal, aunque en el caso español las principales especies establecidas son H. marginatum y H. lusitanicum, según los datos del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, vinculado al Ministerio de Trabajo.

En un informe de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica, señalan que “los casos transmitidos por garrapata han ocurrido, según el mes de inicio síntomas, entre abril y agosto con máximos en julio y junio”, y, sobre todo en el primer periodo de observación, la mayoría de los casos de exposición “más probable” fueron en la provincia de Salamanca.

En concreto, las garrapatas Hyalomma se caracterizan por estar adaptadas a climas secos y desérticos, y también buscan de forma activa los hospedadores, según la Fundación IO, One Health en Enfermedades Infecciosas, Medicina Tropical y del Viajero, encontrándose normalmente en el suelo, entre la hojarasca. “Están perfectamente adaptadas a climas semidesérticos por lo que suelen tener máxima actividad en los meses cálidos y secos, si bien pueden encontrarse en pequeña cantidad prácticamente durante todo el año”, inciden desde la institución. De esta forma, su concentración en Castilla y León y zonas con climas parecidos al de la provincia de Salamanca en verano, estaría marcada precisamente por estas características -la geografía de la dehesa y la sequedad del estío en el territorio-, explicando el motivo por el que los pocos casos positivos que se han dado desde el 2016 estén presentes mayoritariamente en esta zona peninsular.

Último caso notificado en Salamanca

El 13 de agosto, la Dirección General de Salud Pública notificó la detección de un caso de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (FHCC) en un hombre de 71 años que se encontraba de forma temporal en Salamanca, siendo el incidente más reciente en este sentido. Tras desarrollar síntomas compatibles con el virus, el hombre acudió al Complejo Asistencial Universitario de Salamanca (CAUSA). Las pruebas diagnósticas correspondientes confirmaron la infección, lo que motivó su posterior traslado al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid, un centro de referencia para este tipo de patologías.

Ante la confirmación del positivo, la Sección de Epidemiología de la Junta de Castilla y León en Salamanca y los profesionales del CAUSA han activado el protocolo de rastreo. Ya se ha localizado a los contactos estrechos del paciente, quienes deberán someterse a una vigilancia activa. Esta medida preventiva consiste en el control frecuente de la temperatura corporal y la obligación de notificar a su epidemiólogo cualquier síntoma o malestar.