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Redacción  / Fotografía: ICAL. Valladolid

El sindicato CSI-F ha propuesto a la Consejería de Sanidad trasladar a la entrada de los hospitales las urgencias de algunos centros de salud urbanos y periurbanos así como establecer mecanismos para controlar la prescripción de pruebas y medicamentos.

Así lo ha puesto de manifiesto el presidente del sector autonómico de Sanidad del sindicato, Juan Carlos Gutiérrez-Rodilla, quien ha enmarcado estas propuestas en la labor encomendada a un grupo de trabajo que, en el marco de la mesa sectorial, tiene como misión identificar las iniciativas que mejoren la sostenibilidad del sistema sanitario público.

Así el representante de CSI-F, quien ha firmado con el consejero de Sanidad, Antonio Sáez Aguado, el acuerdo por el que se mantienen las retribuciones y las condiciones laborales hasta junio de 2013, ha considerado que se pueden reducir las guardias nocturnas en los centros de salud próximos a la capital, que no son “muy necesarias” y cuyo cierre puede conllevar un ahorro “que no perjudica a nadie” ya que esas urgencias se trasladarían a las entradas de los hospitales.

A esta propuesta ha sumado, además, la reconversión del hospital de Béjar (Salamanca), “absolutamente ineficiente” en su prestación y que se puede “reforzar o cerrar” o cambiarlo por algo “mucho más eficiente” para hacer uso de la plantilla con que cuenta, “muy buena y que no tiene unas funciones mejores”, sugerencia que será analizada por el consejero, quien ha destacado que lo “importante” es “dar la mejor respuesta en accesibilidad y calidad”.

El traslado de pacientes a los centros de salud para evitar el desplazamiento de los profesionales sanitarios a sus domicilios o la puesta en marcha de medidas de ahorro posibles, como las derivadas del control de prescripción de determinadas pruebas o medicaciones en el seno de un modelo “muy preventivo, muy de por si acaso”, han sido otras de las sugerencias lanzadas desde este sindicato, que ha reconocido la existencia de “bolsas de ineficiencia”.

Las propuestas han sido recogidas por el consejero, quien ha reconocido que en el caso de la duplicidad de pruebas, el reto consiste en crear consensos entre los profesionales de Atención Primaria y Hospitalaria.

Sáez Aguado, quien ha recordado que desde la Consejería se han mantenido ya reuniones con las sociedades científicas y con las asociaciones profesionales, ha trasladado su intención de que cualquier medida centrada en la mejora de la eficiencia sea pactada “en lo posible” con “el mayor consenso posible” y emane del conocimiento de los profesionales.