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Redacción /ICAL. Valladolid

La Gerencia Regional de Salud (Sacyl) prevé cerrar 781 camas en los distintos hospitales de Castilla y León a lo largo del verano, principalmente entre julio y septiembre, con el objetivo de adaptar el servicio a la demanda asistencial y a los ingresos hospitalarios. La medida, que “no es inhabitual” en el período estival, se debe a la caída de la ocupación hospitalaria a lo largo de este tiempo que suele rondar el 70 por ciento.

El consejero de Sanidad, Antonio Sáez Aguado, ha justificado, en declaraciones a Ical, que se trata de una medida de eficiencia para ajustar la actividad de los centros a la frecuentación hospitalaria y a los ingresos, que siempre son menores entre julio y septiembre. No obstante, ha matizado que si es preciso se abrirán “tantas camas como sean necesarias”, porque están “plenamente operativas” para atender las necesidades de la población. “Creo que tiene sentido adoptar estas medidas cuando sabemos que contamos con 6.800 camas que van a estar ocupadas al 70 por ciento. Lo contrario, mantener la dotación de profesionales y de medios materiales, sería una irresponsabilidad”, ha manifestado.

Según los datos que maneja la Consejería, si en mayo de hace un año se registraron 22.834 ingresos, la cifra en septiembre fue de 18.915, es decir, un 17,16 por ciento menos. Además, las intervenciones quirúrgicas pasaron de 9.094 a 7.300, casi un 20 por ciento menos, y las estancias de 162.828 a 141.048, es decir, más de un 13 por ciento menos. A ello se suma que el índice de ocupación se cerró en un 70 por ciento en los tres meses de verano.

“Todos los veranos contamos con casi 2.000 camas sin ocupar. Esto explica la reordenación de la atención en distintas unidades y la concentración de los ingresos”, ha añadido el consejero, que ha descartado que en la Comunidad vayan a cerrarse hospitales o servicios. “La atención está garantizada”, ha subrayado.