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Redacción. Almería

La sede del Colegio de Médicos de Almería ha acogido la toma de posesión de la nueva junta directiva del Consejo Andaluz de Colegios de Médicos (CACM). Más doscientas personas y diversas autoridades, nacionales, autonómicas y locales; acompañaron a los nuevos representantes de la corporación, que aglutina a más de 33 mil médicos. El nuevo presidente, Francisco José Martínez Amo, ha subrayado que “los médicos jóvenes son la esperanza de nuestra profesión, la esperanza de seguir teniendo una medicina de calidad y la esperanza de nuestros pacientes”.

El presidente del CACM ha hecho durante su discurso una alabanza a “algo tan preciado y sagrado como es la medicina en mayúsculas” felicitando a los “excelentes profesionales sanitarios que son la base del éxito del Sistema Nacional de Salud”. Unos profesionales que, según ha dicho, han trabajado por encima de sus obligaciones contractuales, realizando un esfuerzo continuado que “emana de una fuerza interior, que proporciona felicidad, la vocación”.

La colegiación universal ha sido otro de los puntos que el recién elegido presidente ha abordado durante su discurso, afirmando que la razón de ser de los médicos son los pacientes y que los colegios son “los guardianes” del trabajo profesional con independencia, dignidad y profesionalidad. Por ello ha asegurado que la colegiación es imprescindible, mostrándose convencido de que “cada vez está más cerca el paraguas protector contra la mala praxis y el intrusismo profesional”.

Del mismo modo, ha destacado que desde la corporación colegial se trata de aunar esfuerzos, por lo que desde el CACM se han tendido lazos de colaboración con todo tipo de instituciones, organismos, universidades, sociedades científicas, estudiantes, consumidores y empresarios; así como con la Administración Pública mostrando el deseo de colaboración y una leal disposición de diálogo.

Por su parte, el presidente de la Organización Médica Colegial, Juan José Rodríguez Sendín, ha apostado en su intervención por compartir esfuerzos y sacrificios por toda la profesión, manteniendo el empleo, y así “los recursos que se ahorran con las jubilaciones deben dirigirse a contratar a otros profesionales y de este modo, evitar el drama y el derroche que supone que centenares de médicos jóvenes pasen a engrosar las listas del paro o tengan que salir de España para encontrar empleo”.