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Redacción. Sevilla

La consejera de Salud y Bienestar Social, María Jesús Montero, ha apelado al “estrecho seguimiento” que llevan a cabo los servicios de Inspección de Farmacia de su departamento en presuntos casos de fraude en la prescripción y/o dispensación de fármacos que se cargan presuntamente a personas a las que luego no van dirigidas para venderse posteriormente en el mercado negro, unos controles de los que ha dicho que “tarde o temprano descubren este tipo de casos”.

Montero se ha referido así a la imputación, por parte de la Guardia Civil, de 23 médicos y a la detención de tres farmacéuticos por, al parecer, cargar medicamentos a tarjetas de pensionistas sin su consentimiento, dentro de una operación desarrollada en las localidades malagueñas de Marbella, en San Pedro Alcántara, y de Almargen. La operación, denominada ‘Apoteque’, ha descubierto un fraude al Servicio Andaluz de Salud (SAS) y a Muface de más de 500.000 euros mediante la dispensación fraudulenta de fármacos de elevado coste.

En declaraciones a Europa Press, Montero ha subrayado al hilo de estos controles que, “ya en diciembre de 2011”, la inspección de la Junta notificó a la policía que se despachaba un elevado número de fármacos psicoestimulantes y posteriormente anticancerígenos, que podrían ser usados en el mercado negro para el aumento del rendimiento en los deportistas.

“El servicio de Inspección de Málaga empezó a investigar cuando vimos que el rubifén, un fármaco al que se le tiene un especial celo porque hablamos de un psicoestimulante, por lo que su consumo tiene que estar muy controlado; tenía una variación muy significativa en una de las farmacias investigadas, en relación con la zona y el resto de farmacias andaluzas”, ha ahondado Montero.

Por ello, ha aclarado que este caso se puso en conocimiento de la Fiscalía de Málaga y que, tras notificarlo a la policía, desde Salud “normalmente no hacemos públicos estos casos, porque la policía tiene que tener el tiempo y la cautela suficiente para poder hacer sus investigaciones sin levantar sospechas” de los posibles infractores.

El Colegio de Médicos cree que los imputados son también víctimas

El Colegio de Médicos de Málaga ha apuntado este martes la posibilidad de que los 23 médicos imputados en la presunta trama de prescripción ilícita de medicamentos cargando fármacos a tarjetas de pensionistas “podrían ser también víctimas de este fraude”. Fuentes de la citada entidad colegial consultadas por Europa Press han explicado que “hace dos meses” dos letrados de la asesoría jurídica del Colegio de Médicos malagueño acompañaron a la mayoría de estos médicos a declarar ante la Guardia Civil como imputados y que, de las declaraciones dadas por estos facultativos, “nuestros abogados sostienen que todo parece indicar que estos médicos son unas víctimas más de esta estafa y que han sido utilizados” para poder llevar a cabo este presunto fraude.