Redacción. Sevilla
La Consejería de Salud y Bienestar Social ha evitado que los pensionistas andaluces hayan tenido que adelantar casi tres millones de euros en julio por la aplicación del copago en farmacia regulado en el Real Decreto Ley 16/2012. Así lo ha señalado la titular del departamento, María Jesús Montero, durante el pleno del Parlamento, donde ha recordado que esta norma establece que el usuario abone el 10 por ciento de cada fármaco “y que después solicite un reintegro de los gastos si se superan los límites mensuales, castigando de nuevo el bolsillo de los ciudadanos que peor lo están pasando en estos momentos de recesión económica”.
Concretamente, el 85 por ciento (1.414.873) de los 1.679.801 pensionistas andaluces está en el tramo que pagan 8 euros al mes según la norma; 260.895 abonarán hasta 18 euros al mes y 4.033 (el 0,2 por ciento) un máximo de 60 euros mensuales. La consejera ha recordado que la distribución por tramos está establecida por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) en función de renta y ha matizado que “se están registrando fallos de procedimiento ante los que el INSS no está respondiendo” quedando los ciudadanos “desprotegidos”.
En este sentido, y gracias a la extensión de la receta electrónica, los pensionistas andaluces no tienen que solicitar dicho reintegro, ya que el sistema de Receta XXI “permite cobrar sólo hasta los umbrales máximos establecidos por el Ministerio”, evitando así que los ciudadanos tengan que adelantar dinero por la compra de sus fármacos.
Así, un total de 321.661 personas se han beneficiado de este procedimiento en el mes de julio, con lo que han evitado tener que adelantar dinero en el momento de la retirada de sus medicamentos. De ellas, el 53 por ciento corresponde al tramo de renta que tiene el tope máximo mensual establecido en 8 euros, y un 39 por ciento a quienes tienen como máximo 18 euros al mes.
La estrategia digital Diraya, sobre la que se desarrolla la receta electrónica, permite cruzar directamente los datos clínicos de los pacientes andaluces con la información económica y laboral ofrecida por el Instituto Nacional de la Seguridad Social.
Esta medida puesta en marcha por la Junta de Andalucía “evita que el paciente tenga que reclamar el dinero que cada mes haya excedido del tope que le corresponda y esperar seis meses la devolución”, ha dicho Montero, quien ha matizado que, además, se minimiza “el coste de los trámites burocráticos necesarios para ejecutar los abonos”. En Andalucía, cerca de medio millón de pensionistas mayores de 65 años consume más de cinco recetas al mes.
Montero ha manifestado que “si bien la aplicación del copago farmacéutico regulado en el Real Decreto-Ley 16/2012 supone un tremendo perjuicio para los pensionistas, en Andalucía hemos logrado que el impacto sea el menor posible, gracias no sólo a la voluntad política del Gobierno andaluz, sino del desarrollo tecnológico del que desde hace años nos venimos dotando y que hoy nos sitúa en una posición privilegiada a la hora de proteger los derechos de la ciudadanía”.