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Redacción. Sevilla

La Consejería de Sanidad de la Junta de Andalucía ha lamentado la falta de apoyo recibido por el Consejo Andaluz de Colegios Farmacéuticos a su Plan de Estabilidad para la Farmacia en Andalucía, y ha asegurado que dicho acuerdo ha sido “pactado tras diez meses de negociaciones con representantes del Consejo, en las personas del presidente, secretario y vicepresidente”. Por el contrario, Manuel Arenas, presidente del Consejo, ha asegurado a Redacción Médica que dicho contacto no ha existido en los últimos meses.

Ahora es la propia Consejería la que denuncia “la negativa de ratificación por parte de las asambleas provinciales del documento pactado entre el Consejo Andaluz de Colegios Farmacéuticos y el Servicio Andaluz de Salud para trabajar conjuntamente en el Plan”. “Forma parte de la responsabilidad del Gobierno andaluz continuar explorando nuevos modelos de trabajo que permitan detectar aquellas áreas en las que hacer más eficiente el gasto sanitario, y supone un paso más junto a otras líneas ya desarrolladas y que han supuesto el compromiso de otros colectivos con la actual situación, tal es el caso de los profesionales sanitarios, que han visto reducido su salario, o las empresas proveedoras que están ajustándose a los nuevos modelos de compra de las plataformas logísticas”, ha señalado la Consejería en un comunicado.

La Consejería ha insistido en que el documento ha sido “adoptado por ambas partes”, pero no “ratificado por las bases”, a pesar del “esfuerzo y trabajo de colaboración de ambas partes para la mejora de la calidad de la prestación sanitaria de los andaluces, un elemento obligado en la coyuntura económica para una mejor gestión de los recursos y un gasto más eficiente”.

En cualquier caso, la Consejería de Salud ha anunciado que ya “está trabajando en los marcos normativos necesarios para desarrollar algunas de las medidas contenidas en el convenio no ratificado en el día de hoy con el objetivo de desarrollar nuevas iniciativas encaminadas a mejorar la calidad de la prescripción y la eficacia de la compra de medicamentos. Éstas van en la línea de que la ciudadanía siga recibiendo los mismos medicamentos que se dispensan en la actualidad pero con un coste más competitivo para las arcas públicas, de manera que el sistema se beneficie de ese ahorro potencial y se revierta en la mejora de la atención sanitaria”.

Para Farmaindustria es otra “ruptura de la unidad del mercado”

Por su parte, Farmaindustria se ha unido “a la oposición expresada por el sector farmacéutico” al Plan de Estabilidad para la Farmacia Andaluza y a la decisión de la Consejería de iniciar el desarrollo de los marcos normativos necesarios para implementar algunas de las medidas previstas en él “a pesar de no contar con el apoyo de los agentes del sector”.

“Desde la industria farmacéutica innovadora se ve con honda preocupación la posibilidad de que se imponga un procedimiento de licitación o subasta de medicamentos que obligaría a las farmacias andaluzas a dispensar exclusivamente el medicamento o producto sanitario concreto que, dentro de un subgrupo farmacéutico, haya decidido el Servicio Andaluz de Salud excluyendo otros que se encuentran al precio nacional autorizado”, ha indicado la patronal.

Según Farmaindustria, esta medida supondría “un nuevo caso de ruptura de la unidad del mercado farmacéutico en España y de la cohesión del Sistema Nacional de Salud, además de una clara discriminación a los pacientes andaluces, que pueden ver excluidos de la prestación farmacéutica medicamentos que cumplen todos los requisitos legales para recibir financiación pública, y que están financiados en el resto de comunidades autónomas”.