La candidatura encabezada por Nerea Álvarez Sanmillán ha resultado ganadora en las elecciones del Colegio Profesional de Ortopédicos de Aragón (Cortopar), por lo que el nuevo equipo asume el reto de impulsar la profesión ortopédica en la comunidad autónoma y reforzar el reconocimiento de una labor sanitaria esencial para mejorar la autonomía y la calidad de vida de muchas personas.
Junto a Álvarez Sanmillán, el resto del equipo estará conformado por Lucas Abellanas Cored, como vicepresidente; Víctor Blanco Blanco, como secretario; Eva Alpuente Rabanaque, como tesorera; y Jonatan Omeñaca Magallón y Susana Llorens Forcén, como vocales.
“Queremos reconocer y agradecer el trabajo de las juntas anteriores, que han sido fundamentales para construir lo que hoy es el Colegio Profesional de Ortopédicos de Aragón. Cortopar fue el primer colegio profesional de ortopedia de España, un hito que refleja el compromiso y el esfuerzo de quienes nos han precedido. Nuestra intención es dar continuidad a ese legado, seguir trabajando en la misma línea y continuar aportando valor a la profesión, defendiendo los intereses de los profesionales y contribuyendo a que la ortopedia tenga el reconocimiento que merece”, ha señalado Álvarez.
Asimismo, Álvarez ha destacado que su objetivo es que el Colegio sea una herramienta útil para todos los profesionales de Aragón, que "escuche sus necesidades y defienda sus intereses". "Contar con profesionales de Huesca, Zaragoza y Teruel nos permite trabajar desde una perspectiva más amplia y representar la realidad de la ortopedia en toda la Comunidad Autónoma”, ha explicado la presidenta.
En este sentido, Álvarez ha destacado que afronta esta nueva responsabilidad con la voluntad de afrontar los desafíos de una profesión en constante evolución, en la que la atención personalizada debe convivir con los avances tecnológicos, la incorporación de nuevos materiales y las posibilidades que ofrecen las herramientas digitales. "La modernización del sector y el rejuvenecimiento de la profesión forman parte de los retos que marcarán el futuro del colectivo", ha destacado.
Lucha contra el intrusismo
En otro orden de cosas, ha apuntado que uno de los asuntos que centran las reivindicaciones del sector es la lucha contra el intrusismo profesional, así como la defensa del papel de los técnicos ortopédicos y de su cualificación. “La labor de nuestros profesionales resulta fundamental en la fabricación, adaptación y dispensación de productos ortoprotésicos destinados a prevenir o corregir deficiencias y facilitar la movilidad y la autonomía personal”, ha reivindicado.
El Colegio Profesional de Ortopédicos de Aragón, que celebró su decimoquinto aniversario en 2022, cuenta con una trayectoria dedicada a representar a los profesionales del sector y dar visibilidad a una actividad sanitaria que, pese a su importancia, continúa siendo poco conocida por parte de la ciudadanía.
Las ortopedias trabajan con soluciones adaptadas a las necesidades de cada paciente, desde prótesis y productos de apoyo hasta sillas de ruedas, andadores y otros dispositivos que contribuyen a recuperar o mejorar la autonomía. Su trabajo se desarrolla, además, en coordinación con otros profesionales sanitarios, en un proceso en el que la adaptación individualizada resulta determinante.
Nuevos desafíos
Álvarez ha defendido que la ortopedia no consiste simplemente en vender un producto. "Detrás de cada solución hay conocimientos, experiencia y una adaptación a las necesidades de cada persona. Tenemos que defender el papel de los profesionales cualificados y garantizar que la ciudadanía conozca el valor de nuestro trabajo”, ha añadido.
La nueva Junta de Gobierno afronta esta etapa con el desafío de acercar esa realidad a la sociedad y seguir reivindicando el valor de la profesión. A los retos tecnológicos y de modernización se suman cuestiones relacionadas con la situación económica del sistema sanitario y la deuda sanitaria, que constituyen asuntos de interés para el sector.
“Tenemos una profesión con presente y con futuro, pero necesitamos que la sociedad conozca mejor nuestro trabajo. Detrás de cada producto ortoprotésico hay una necesidad y, muchas veces, una oportunidad para que una persona recupere parte de su autonomía. Queremos contribuir a que esa realidad sea cada vez más visible”, ha concluido.
