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El Sindicato Médico del Sespa (Simes) y el Servicio de Salud del Principado han llegado a un acuerdo para que la jornada de los médicos no sea mayor a 45 horas. Este pacto, que ya adelantó el pasado 15 de septiembre la consejera de Sanidad de Asturias, Concepción Saavedra, que iba "por buen camino", ha llegado tras numerosas reuniones y meses de protestas, lo que ha conseguido evitar la huelga autonómica que se había anunciado para este otoño.

El Simes, que se formalizó tras la aceptación de su formación en abril de este año según publicaron en el BOPA, nació con los objetivos de reducir el cupo de pacientes por médico de Atención Primaria a 30 y, en segundo lugar, limitar la jornada ordinaria a 35 horas.

El periodo de diálogo mantenido con el Comité de Huelga ha permitido alcanzar un acuerdo que detalla las claves del documento que marcan los objetivos de "mejorar y regular las condiciones laborales del personal facultativo, en particular, los descansos, la sobrecarga asistencial y los riesgos derivados de la fatiga mental y el cansancio físico, y garantizar unas condiciones de trabajo dignas y seguras que permitan ofrecer la mejor atención posible a la población asturiana".

Carolina García, una de las portavoces de la organización sindical Médic@s del Sespa, ha hablado con Redacción Médica para aportar el documento y confirmar la firma del acuerdo por ambas partes asegurando que, gracias a este pacto "nos vamos acercando hacia el horizonte de 35 horas semanales".

Descansos y guardias

El acuerdo, que ha sido firmado este martes por ambas partes, establece que el Sespa trabajará para que la suma de la jornada ordinaria y complementaria del personal facultativo no supere, "con carácter general, un promedio de cuarenta y cinco horas semanales en cómputo bimensual". Este límite podrá superarse de forma voluntaria cuando el profesional acepte expresamente realizar guardias adicionales. De esta manera, el propio pacto señala que su establecimiento supone "una reducción directa de 3 horas semanales en la dedicación máxima obligatoria del personal facultativo garantizando la eliminación de la sobrecarga horaria estructural".

El pacto incorpora además un calendario para ampliar los descansos derivados de las guardias. Desde el 1 de noviembre de 2026, las guardias presenciales realizadas en viernes, vísperas de festivo y festivos intermedios generarán un descanso equivalente a una jornada ordinaria. El acuerdo establece que estas guardias "supondrán la generación, desde el 1 de noviembre de 2026 del correspondiente descanso compensatorio, equivalente a una jornada ordinaria de trabajo". La medida se aplicará a todo el personal facultativo que realice guardias de 17 y 24 horas, incluidos los médicos residentes.

A partir de noviembre de 2027 se sumará el descanso compensatorio por las guardias presenciales de sábado y festivos y, desde noviembre de 2028, por las realizadas en domingo. El calendario queda así desplegado de forma progresiva durante los próximos dos años. La portavoz del Simes ha expresado que desde el sindicato están "muy contentos, porque gracias a este acuerdo vamos a poder mejorar las jornadas".

En cuanto a los residentes, el acuerdo contempla un incremento del plus de residencia. La cuantía, que actualmente supone entre un 7 por ciento para los R1 y un 9 por ciento para los R5 de sus retribuciones fijas, aumentará desde junio de 2027 en "otro 9 por ciento de sus retribuciones fijas totales".

El documento también añade que se favorecerá que la realización de guardias por parte de los residentes se aproxime a "un máximo de cuatro guardias mensuales", aunque contempla excepciones por necesidades asistenciales debidamente justificadas.

Mejorar la Atención Primaria

Uno de los principales bloques del pacto, como bien ha señalado la sindicalista, se centra en Atención Primaria. El Sespa se compromete a incluir al menos 100 plazas de médico de Familia en la oferta de empleo público de 2027 y fija como objetivo alcanzar en 2030 un máximo de 1.500 pacientes de promedio intracupo por médico de Familia, siempre que exista disponibilidad suficiente de profesionales. Para conseguirlo, el acuerdo prevé destinar plazas de la plantilla orgánica del Sespa al desdoblamiento de los cupos que superen los 1.500 pacientes.

"Hemos mejorado las condiciones de los médicos de Atención Primaria, que es donde hay más colapso y de los residentes, que son los que peores condiciones tienen", ha indicado García.

El acuerdo contempla también implantar en Atención Primaria un modelo organizativo orientado a limitar la actividad ordinaria a 35 actos clínicos asistenciales por consulta, una medida que "deberá estar operativa en junio de 2027" y que requerirá previamente la redefinición de cupos, la habilitación de espacios y el refuerzo de las plantillas. El documento aclara que este límite no impedirá atender aquellas situaciones "que, por su carácter urgente o no demorable, han de ser atendidas durante la jornada ordinaria".

Para los casos en los que estas atenciones extraordinarias provoquen que se supere la jornada ordinaria, el pacto establece una compensación de 10 euros por cada atención presencial extraordinaria, con un máximo de 300 euros mensuales por profesional. La medida, según recoge el acuerdo, comenzará a aplicarse "en junio de 2027" y requerirá el informe y la autorización previa del director del Equipo de Atención Primaria.

Dejar de recurrir a las huelgas

Por último, la firma del acuerdo lleva aparejado el compromiso de la organización sindical de poner "poner fin a la huelga o a cualquier otra medida de presión colectiva existente" y a "no convocar nuevas acciones ni recurrir a la huelga" en relación con las materias incluidas en el pacto.

Para supervisar su aplicación se constituirá además una Comisión de Seguimiento paritaria, integrada por representantes de la Administración del Principado de Asturias y de la organización sindical firmante. Entre sus funciones estarán "velar por el correcto cumplimiento de las medidas previstas" y "evaluar el grado de ejecución del calendario de implantación".

Según narra el documento, "las partes coinciden en que las medidas contempladas en la presente propuesta, deben implantarse de forma progresiva, de manera compatible con la adecuada prestación de la asistencia sanitaria, la disponibilidad efectiva de profesionales, la sostenibilidad económica del sistema y las adaptaciones organizativas y normativas que, en su caso, resulten necesarias".