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La Consejería de Sanidad de la Comunidad Valenciana creó el pasado 12 de agosto dos nuevas oficinas. El Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) presentó la Oficina Autonómica del Dato de Salud y la Oficina Autonómica de Ciberseguridad Sanitaria, dos administraciones que buscan establecer estructuras específicas para abordar la gestión de los datos sanitarios y la seguridad de los sistemas de información del Sistema Valenciano de Salud.

Aunque la Comunidad Valenciana ha sido la última en incorporar estas oficinas a su red sanitaria, lo cierto es que son varias las Comunidades autónomas que, bajo otros nombres, cuentan con estas mismas dependencias.

Haciendo un análisis en las diferentes autonomías, estas revelan que una amplia mayoría ya dispone de estructuras para abordar estas funciones con respecto al área de datos y seguridad sanitaria, aunque con modelos que van desde oficinas específicas, hasta organismos tecnológicos de carácter transversal.

CCAA que cuentan con estas oficinas

A lo largo de las 17 comunidades del territorio español se pueden encontrar dependencias que abordan los datos de salud y la ciberseguridad sanitaria. Respondiendo objetivos iguales o muy similares, las CCAA poseen este tipo de oficinas o administraciones para llevar a cabo una labor de control y seguridad en el ámbito sanitario.

Estas políticas de gestión de datos y ciberseguridad sanitaria deben estar alineadas con la Estrategia del Dato del SNS (ENDS), así como con la iniciativa Europea de puesta en marcha del Espacio Europeo de Datos de Salud (EEDS).

Aragón y el uso integral del dato sanitario

El Gobierno de Aragón ya puso en marcha, durante 2025, la primera Oficina del Dato de Salud en España a nivel autonómico con un enfoque integral. Esta iniciativa, según informaron, representa un gran avance dentro de la estructura autonómica en cuanto a la transformación del sistema sanitario aragonés.

El consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón, José Luis Bancalero Flores, informó de que la oficina buscaba mejorar la atención a los pacientes mediante un uso más preciso y personalizado de la información sanitaria, además de impulsar la investigación, la innovación y la planificación sanitaria.

Entre sus aplicaciones se encuentra, por ejemplo, el seguimiento de pacientes con enfermedades crónicas, permitiendo a los profesionales conocer su evolución, tratamientos y revisiones para adaptar la atención a sus necesidades.

La oficina también pretende facilitar el acceso a datos sanitarios de calidad para proyectos de investigación e innovación, tanto dentro de Aragón como en iniciativas nacionales y europeas, uso que deberá realizarse bajo criterios de seguridad, privacidad y uso ético de los datos.

Una de las principales diferencias respecto a otras iniciativas autonómicas es que la Oficina del Dato de Salud de Aragón aborda de forma integral todo el ciclo de vida del dato, desde su generación hasta su explotación, incluyendo tanto el uso primario, vinculado a la asistencia sanitaria, como el uso secundario, destinado a ámbitos como la investigación y la gestión sanitaria.

Navarra apuesta por la transparencia

Desde la Consejería de Salud de Navarra han informado de que esta comunidad cuenta desde 2022 con la Oficina del Dato de Navarra (ODaN), creada como estructura de referencia para coordinar la gestión, compartición y valorización de los datos públicos, estableciendo criterios comunes de gobernanza y favoreciendo el desarrollo de proyectos de analítica avanzada e inteligencia artificial.

En 2025 y en el marco de los MRR se adquirió la plataforma Espacio de Datos de Navarra (EDNA), concebida para facilitar el intercambio seguro y controlado de información entre administraciones, empresas, centros tecnológicos y organizaciones de investigación, impulsando un ecosistema de innovación basado en datos.

Como elemento diferencial, Navarra cuenta con el Comité de Ética de la Oficina del Dato, un órgano multidisciplinar creado para velar por la transparencia, la responsabilidad y el uso ético de los datos y de los algoritmos de inteligencia artificial en el ámbito público. Esta combinación de gobernanza, compartición segura y supervisión ética son condiciones esenciales para desarrollar soluciones con impacto real en la asistencia, la investigación y la planificación de los servicios públicos.

Madrid cuenta con un nuevo centro de ciberseguridad

La Comunidad de Madrid cuenta con el Centro Demostrador de Ciberseguridad y con una y con una gestión del dato y la ciberseguridad sanitaria a través del Madrid-Health Data Space

Este último, el Madrid-Health Data Space, es el espacio de Datos de Salud del Servicio Madrileño de Salud, que permite una gestión avanzada del dato sanitario regional de la Comunidad de Madrid.

El objetivo de este espacio es el de centralizar la información clínica administrativa y de investigación procedente de las Historias Clínicas Electrónicas (HIS), Laboratorios (LIS), Imagen Médica (RIS/PACS) y receta electrónica de todos los hospitales públicos de Madrid y de Atención Primaria.

Madrid-Health Data Space dispone además de una Oficina de Gobierno del dato que aplica metodología DAMA, un conjunto de normas y prácticas diseñadas para gestionar datos, en este caso sanitarios, con catálogo, linaje y control de accesos garantizando el cumplimiento normativo del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), Esquema Nacional de Seguridad (ENS) y del Reglamento del European Health Data Space (EHDS).

Por otro lado, el Centro Demostrador de Ciberseguridad se creó en febrero de este año 2026. Este centro, según se menciona a través de la página web de la Comunidad de Madrid, está “destinado a experimentar, educar y concienciar a profesionales y empresas sobre los riesgos del entorno digital en el sector de la salud”.

El Centro Demostrador permite trabajar con 15 casos prácticos de ataques a los sistemas de hospitales y centros médicos, así como a dispositivos habituales en consulta, como pulsómetros, sensores de temperatura u oxígeno, y a los sistemas de conectividad de las ambulancias.

Cantabria, con un proyecto en marcha

Cantabria cuenta con diferentes estructuras dedicadas a la seguridad de la información y la ciberseguridad sanitaria, mientras que la creación de una Oficina del Dato Sanitario figura entre las actuaciones previstas en su Plan de Salud Digital 2024-2027. La futura oficina tendrá entre sus objetivos establecer un marco de gestión de los datos de salud y facilitar su uso tanto para la asistencia sanitaria como para la investigación.

En materia de ciberseguridad, el Servicio Cántabro de Salud dispone de una Oficina de Seguridad de la Información, encargada de aspectos relacionados con la seguridad de los sistemas y la protección de los datos personales.

Baleares, sin oficinas pero con gran control

Baleares, aunque no dispone de una Oficina del Dato de Salud ni de una Oficina de Ciberseguridad Sanitaria con una denominación y estructura equivalentes a las creadas en otras Comunidades autónomas, cuenta con estructuras específicas dedicadas a la gestión del dato y la ciberseguridad sanitaria.

En el ámbito de la ciberseguridad, el Servicio de Salud de las Illes Balears (IB-Salut) cuenta con un Servicio de Seguridad de la Información y una Oficina de Seguridad, encargados de establecer y aplicar las medidas necesarias para proteger los sistemas y la información sanitaria.

En cuanto a la gestión y transformación del dato sanitario, el IB-Salut dispone de una Subdirección de Transformación, Innovación y Salud Digital, desde la que se impulsan los sistemas de información y la transformación digital del servicio sanitario, además de establecer políticas y estándares relacionados con la protección de la información.

Control a través del Servicio de Salud e Infraestructura Regional

Las CCAA de Asturias, Canarias, Castilla-La Mancha, Castilla León, Extremadura y Murcia, no han creado oficinas propiamente nombradas para la gestión de datos sanitarios y la ciberseguridad de los mismos. Estas comunidades manejan los datos sanitarios a través de un control estándar a través del Servicio de Salud de cada comunidad.

En estos territorios, estas funciones se desarrollan principalmente a través de los servicios de salud, las direcciones generales correspondientes y otras estructuras tecnológicas y de gestión de cada comunidad.

Aunque algunas de estas autonomías han puesto en marcha iniciativas vinculadas al uso de datos sanitarios, la investigación o la seguridad de la información, no disponen de una oficina específica que concentre estas funciones, como ocurre en otras comunidades analizadas en este artículo.

Comunidades autónomas con gestión a través de organismos tecnológicos autonómicos

En el caso de Andalucía, Cataluña, Galicia y País Vasco, la gestión del dato sanitario y la ciberseguridad se articula principalmente a través de agencias, organismos tecnológicos y estructuras transversales de la Administración autonómica, en coordinación con los respectivos servicios de salud.

En Andalucía, por ejemplo, la Agencia Digital de Andalucía desarrolla competencias generales en materia de tecnologías de la información y ciberseguridad, mientras que el Servicio Andaluz de Salud mantiene sus propias estructuras de seguridad de la información.

Cataluña presenta un modelo similar con una Agencia de Ciberseguridad de Cataluña que no está específicamente orientada hacia la seguridad del ámbito sanitario, que actúa como organismo transversal de la Generalitat y trabaja conjuntamente con el CatSalut para proteger los sistemas sanitarios. En Galicia, estas funciones tampoco se organizan a través de una oficina específica, sino que se integran en estructuras como la Subdirección Xeral de Sistemas e Tecnoloxías da Información, responsable de coordinar los sistemas de información de la Consellería de Sanidade, el Sergas y sus entidades.

País Vasco también cuenta con oficinas generales de datos y ciberseguridad en las que gestionan datos sanitarios, pero tampoco cuenta con oficinas propias del ámbito de la salud, al igual que sucede con las demás comunidades.