La desigualdad en la financiación autonómica es cada vez mayor. Un informe de Fedea ha sacado a la luz una brecha de 977 euros por habitante que divide a la comunidad que más fondos estatales recibe de la que menos. Este salto es casi 20 euros mayor que el del año anterior lo que demuestra que la tendencia continúa al alza. Los datos tienen especial relevancia para la sanidad ya que es la partida que concentra la mayor parte de la inversión económica por parte de las comunidades y que se nutre en buena medida de los Fondos de Garantía procedentes del Estado.
Las cifras ofrecidas por la plataforma de estudios económicos colocan a la Región de Murcia como la comunidad más damnificada por este fenómeno. La autonomía recibió en el año 2024 5.379 millones de euros como parte de la financiación normativa para competencias homogéneas. Contabilizados los ajustes por los impuestos, el resultado es de 3.372 euros por habitante, la cifra más baja de todo el panorama nacional. Le siguen de cerca territorios como la Comunidad Valenciana (3.403 euros por habitante) o Castilla-La Mancha (3.470 euros por habitante).
En el otro lado de la balanza destaca el balance positivo de Cantabria que obtuvo en 2024 un total de 2.743 millones por esta vía de financiación autonómica. Si tenemos en cuenta su volumen de población, la región arroja un resultado de 4.339 euros por habitante, que le coloca en cabeza en la clasificación nacional. Completan el pódium de mejor saldo de financiación La Rioja (4.114 euros por habitante) y Extremadura (4.056 euros por habitante).
Desglose de la financiación autonómica:
- Cantabria: 4.349 euros por habitante.
- La Rioja: 4.114 euros por habitante.
- Extremadura: 4.056 euros por habitante.
- Baleares: 4.001 euros por habitante.
- Canarias: 3.974 euros por habitante.
- Castilla y León: 3.874 euros por habitante.
- Asturias: 3.766 euros por habitante.
- Cataluña: 3.759 euros por habitante.
- Galicia: 3.749 euros por habitante.
- Aragón: 3.712 euros por habitante.
- Madrid: 3.676 euros por habitante.
- Andalucía: 3.473 euros por habitante.
- Castilla-La Mancha: 3.470 euros por habitante.
- Comunidad Valenciana: 3.403 euros por habitante.
- Región de Murcia: 3.372 euros por habitante.
Las aportaciones de cada comunidad
Los datos publicados por Fedea llegan en un momento donde el modelo de financiación autonómica continúa sin alcanzar consensos. A pesar de que el Ministerio de Hacienda se abrió a reformar el sistema para corregir las desigualdades entre comunidades, no existe una fórmula común que convenza a todas las regiones, independientemente de su color político. De hecho, algunas de ellas ya han apelado a introducir también indicadores sanitarios en la ecuación para garantizarse los fondos suficientes para sostener sus servicios.
Buena parte de estas diferencias radica en las cifras de aportación económica que realiza cada comunidad autónoma a la bolsa común fruto de la recaudación de impuestos. La que más fondos aportó al flujo redistributivo en 2024 fue la Comunidad de Madrid que presenta un saldo negativo de 8.681 millones de euros, se suman a los 2.315 millones que también se han restado a las cuentas de Cataluña y los -413 millones de Baleares. El resto de comunidades arrojan todo un resultado positivo, ya que reciben más de lo que aportan vía tributos.
Entre las que tienen un mejor saldo de caja destaca Andalucía con un superávit de 6.114 millones de euros una vez que se equilibran los ingresos por tributos y la financiación efectiva. Algo más lejos se encuentran otras regiones como Canarias (4.439 millones de euros), Galicia (2.844 millones de euros), Castilla y León (2.323 millones) o Castilla-La Mancha (2.009 millones).
El desglose de cifras es una piedra más en una ecuación compleja para garantizar los fondos suficientes a nivel económico. Los resultados llegan además en un momento en el que cada vez son más los grupos de expertos y economistas que advierten sobre la necesidad de reforzar el modelo de financiación ante un futuro próximo en el que el envejecimiento, la cronicidad y la inversión en medicina de innovación elevarán el grueso de las partidas económicas dirigidas a la sanidad hasta hacer, por ejemplo, imposible cumplir con las reglas de gasto.
