El Gobierno de Aragón defiende la nueva estructura orgánica del Departamento de Sanidad y del Servicio Aragonés de Salud (Salud). Aunque el cambio de estructura sanitaria anunciado en el Consejo de Gobierno de la semana pasada hacían presagiar cambios relevantes, el detalle de la nueva composición no se ha dado a conocer hasta su publicación en el Boletín Oficial de Aragón (BOA), con modificaciones que afectan a salud mental y Atención Primaria.
Respecto a la Dirección General de Salud Mental, que hasta hace unos días comandaba Manuel Corbera, pasa a ser una Dirección General dependiente del Departamento a ser una Dirección de Área del Salud. Preguntada por este cambio, la Consejería de Sanidad ha señalado que "Salud Mental se mantiene y se refuerza".
El Departamento que encabeza el consejero Ángel Sanz ha explicado que la salud mental se presta en los centros de salud, en las urgencias, hospitales, en los centros de especialidades ambulatorias, "por lo que es conveniente que esté integrada en el Salud, de forma que se estructura la asistencia sanitaria en tres áreas: gerencia de Atención Primaria, atención hospitalaria y salud mental, facilitando la coordinación entre los tres ámbitos asistenciales".
Cambio en Atención Primaria
Asimismo, a los centros de gestión de ámbito autonómico del Salud, se añade la Gerencia Única de Atención Primaria, que anteriormente estaba adscrita como órgano central del organismo autónomo, y el Centro de Gestión Integrada de Proyectos Corporativos, se desdobla en dos direcciones: la Dirección Logística y la Dirección de Tecnologías de Información.
En el Salud también se produce una reorganización en las competencias del Servicio de Farmacia y de la Unidad de Uso Racional del Medicamento, que son asumidas por la Dirección de Coordinación Asistencial del Salud. Por otro lado, dentro de la Dirección de Área de Atención Hospitalaria, el Servicio de Organización Asistencial pasa a denominarse Servicio de Organización Asistencial y Conciertos.
En el Departamento de Sanidad, además del cambio de Salud Mental, se modifica la denominación de la Dirección General de Salud Digital e Infraestructuras, eliminando este último término. Y, para una mayor "eficiencia", se le adscriben funcionalmente tanto la Dirección de Tecnologías de la Información del Salud, adscrita orgánicamente al Salud, la Dirección de Biocomputación y Ciencia de Datos del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud, adscrita orgánicamente al Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud, y la Unidad de Tecnologías de la Información del Banco de Sangre y Tejidos de Aragón, adscrita orgánicamente a esta última institución.
Críticas del PSOE
A juicio de la diputada y portavoz socialista de Sanidad en las Cortes de Aragón, María Rodrigo, la nueva estructura orgánica del Departamento de Sanidad revela "las verdaderas prioridades del Gobierno de Aragón y consolida un modelo sanitario basado en tres decisiones especialmente preocupantes: la eliminación de la Dirección General de Salud Mental, la desaparición del Área de Atención Primaria y el reconocimiento expreso de los conciertos sanitarios".
Sobre la primera decisión, Rodrigo ha señalado que después de crear la Dirección General para reconocer la importancia creciente de la salud mental, el Gobierno de Aragón decide ahora "suprimirla y rebajarla a una dirección de área del Salud. Aunque se presenta como una integración asistencial, en realidad supone pérdida de rango político, capacidad estratégica y coordinación con educación, servicios sociales, juventud o vivienda. No se refuerza la salud mental eliminando el órgano encargado de diseñar y dirigir sus políticas".
En cuanto a Atención Primaria, la portavoz socialista ha apuntado que "en un momento marcado por la falta de profesionales, las demoras, los problemas de cobertura y el deterioro de la asistencia rural, el Gobierno elimina precisamente el órgano que debía defender y coordinar este nivel asistencial". Por ello, ha considerado que "la creación de una gerencia única aumenta la centralización, pero no garantiza ni mayor presupuesto, ni más autonomía, ni soluciones adaptadas al territorio".
Por último, ha asegurado que la incorporación de la palabra 'conciertos' al área de planificación no es "inocente". Aunque antes ya existía contratación con medios privados, "ahora los conciertos adquieren visibilidad y centralidad dentro de la estructura sanitaria". Rodrigo ha criticado que "el Gobierno reconoce abiertamente que la sanidad privada forma parte de su modelo de planificación, en lugar de apostar prioritariamente por reforzar plantillas, medios e infraestructuras públicas".
"En definitiva, la nueva estructura rebaja la Salud Mental, diluye la Atención Primaria y eleva los conciertos con la sanidad privada. No es una reorganización meramente técnica: es la expresión orgánica de un modelo político que debilita dos pilares fundamentales del sistema público mientras normaliza la derivación de recursos y pacientes hacia proveedores privados", ha denunciado la diputada.
