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Lorena Aguirre Lavín.

La diputada popular Mayte Pulido ha pedido a la Consejería de Sanidad un Plan de Urgencias, el cual no tiene coste alguno, y permite tener todos los recursos localizados y organizados; además de un aumento de la plantilla en este servicio, especialmente en los picos de mayor demanda asistencial, a consecuencia de la calima o gripe, con el objetivo de paliar la situación de colpaso que vive actualmente este servicio.

Así, con respecto al mencionado plan, ha asegurado a Redacción Médica que permite “localizar lo que tienes y ver qué vas hacer primero”, y que incluya la creación de puntos de atención urgentes. Por otro lado, en relación al refuerzo de los recursos humanos, ha considerado que se trata de una de las medidas que debería tomar la consejería a corto plazo para aliviar la situación de sobrecarga que viven los profesionales sanitarios y el sistema, en general, el cual considera que está “saturado”.

En este sentido, ha criticado que los pacientes estén “amontonados” en los pasillos y ha apuntado que la calidad asistencial no es la misma en estas zonas que en un box. “La realidad es que los pacientes están en los pasillos de los hospitales; están entre tres y cuatro días; están hasta diez horas en las salas de espera para ser vistos por el facultativo”, ha insistido.

Otras de las acciones que se deberían poner en marcha cuanto antes, a su parecer, es “agilizar las altas hospitalarias y los traslados de los pacientes”. Una vez que estas medidas sean llevadas a la práctica, Pulido ha apostado por el lanzamiento de un Plan de Salud, y la educación sanitaria de la ciudadanía pero “no con propaganda”.

Déficit estructural del sistema

Estas declaraciones se producen tras la comparecencia este lunes de la directora del Servicio Canario de Salud, Juana María Reyes, ante la Comisión de Sanidad del Parlamento, en donde ha reconocido el colapso de los servicios de Urgencias, el cual considera que se debe al déficit estructural que padece el sistema y la dificultad para predecir cuándo se va a producir un incremento de la demanda asistencial.

Entre otras cuestiones, achaca esta situación al mayor envejecimiento de la población, cuya tasa ha pasado del 71 por ciento en 2005 al 94 por ciento en 2014; la contención del gasto público, o el aumento de las personas sin tarjeta sanitaria, cuya única vía de acceso a la sanidad pública son las Urgencias.